Hace treinta años, se estrenó el 12 de abril de 1996, para ser más concretos, Tesis supuso, además de un éxito, rentable y con gran impacto, la carta de presentación de un joven Alejandro Amenábar que en su primer largometraje ponía el listón de la exigencia futura muy, muy alto. Probablemente esta continua comparativa supuso que muchos fuésemos los que dijeran que haber elaborado tu mejor trabajo siendo la ópera prima suponía una losa tan injusta como pesada. Luego vinieron Abre los ojos, Los otros, Mar adentro, Ágora, Regresión, Mientras dure la guerra y El cautivo, unas más, otras menos, con gran impacto general. También llegaron a lo largo de toda su carrera (hasta el día de hoy), 11 Premios Goya, el Oscar por Mar adentro, un Globo de Oro también por Mar Adentro, que además le reportó el Premio del Cine Europeo, o el Premio especial del Jurado del Festival Internacional de Cine de Venecia entre otros. ¿Está pues aún vigente aquello de que Tesis es lo mejor que ha hecho? Sobre gustos, los colores, y un servidor sigue afirmándolo, pero el caso es que, con sus imperfecciones y limitaciones propias del presupuesto, la cinta sigue en vigente. Es una obra de culto ya desde su estreno y se merece como mínimo una mención la cifra redonda con la que está de cumpleaños.
Una película así de audaz y polémica, difícilmente podría ver la luz en estos días, porque nadie se atrevería (sospecho que el propio Amenábar incluido), a plantear la truculenta historia de un asesino en serie que hace películas con sus crímenes. Y si alguien lo plantease, más difícil aún sería que en la era del políticamente correcto y la ausencia del pensamiento complejo y holístico con sentido común, consiguiese permisos o financiación.
Se ha informado de que la Universidad Complutense de Madrid ha celebrado el citado aniversario con una proyección especial y un encuentro con Amenábar en la Facultad de Ciencias de la Información, el mismo lugar donde estudió y donde rodó buena parte de la película. Allí, además, el director anunció una remasterización para corregir problemas técnicos de la copia y mejorar el sonido.
Para el reparto, el realizador contó con unos jóvenes Ana Torrent, Eduardo Noriega y, especialmente llamativo, Fele Martínez, con más pelo en la poblada melena que en la barba, en una incipiente trayectoria profesional tanto Martínez como Noriega, que ahora podemos decir que era sólo el principio de mucho.
Toques de Hitchcock y descaro: la cinta modernizó el cine español de los años 90. Algo empezó a cambiar en esa época cuando una nueva generación de directores (Alex de la Iglesia, Icíar Bollaín, Juanma Bajo Ulloa…) se salió de los cánones establecidos ya lo Tarantino en Estados Unidos, salvando distancias, se atrevieron con a mezclar un sello personal con el cine comercial, pero sin complejos que hasta ahora no se veía en España con apellido en castellano. Y el fenómeno definitivo de aquella tendencia fue, precisamente, Tesis, que atrajo en masa a las salas al público joven, algo que tanto ha perseguido y persigue la industria como clave de continuidad, y que demostró que también se podía hacer entretenimiento de calidad equiparable al de Hollywood, y con el mayor mérito que supone la ausencia casi absoluta de medios. Feliz aniversario para una película que se mantiene muy en vigor.
La ficha
Dirección: Alejandro Amenábar.
Año: 1996.
País: España.
Duración: 125 min.
Género: Thriller. Intriga. Cine dentro del cine. Asesinos en serie. Secuestros. Desapariciones.
Intérpretes: Ana Torrent, Fele Martínez, Eduardo Noriega, Xabier Elorriaga, Miguel Picazo, Nieves Herranz, Rosa Campillo, Paco Hernández, Rosa Ávila.
Guion: Alejandro Amenábar. Argumento: Alejandro Amenábar, Mateo Gil.
Música: Alejandro Amenábar, Mariano Marín.
Fotografía: Hans Burmann.
Productora: Las Producciones del Escorpión, Sogepaq.






