La rapidez de la actuación evitó que las llamas se extendieran por zonas aledañas El Servicio de Extinción de Incendios y Salvamento (SEIS) sofocó ayer un incendio que afectó a unos 8.000 metros cuadrados de vegetación en la zona del cementerio de Sidi Embarek, en la que no hay lápidas. Un total de doce bomberos y cinco cubas participaron en las labores de extinción, en las que se necesitaron unos 25.000 litros de agua para sofocar las llamas.
Tal y como informaron desde el cuerpo de Bomberos, había tres focos localizados (uno arriba, otro a la derecha y otro abajo), por lo que se sospecha que fue intencionado.
Los miembros del SEIS llevaron a cabo las labores de extinción de manera rápida, intentando que el fuego afectara a la menor extensión posible. No había peligro de que el fuego alcanzara viviendas, ya que en esta zona no hay, pero sí que se introdujera en el cementerio musulmán, algo que evitaron los bomberos con su rápida intervención.
El incendio y las labores de extinción fueron llamativos debido a que se encontraba en una zona en la que era perfectamente visible desde distintos puntos, más aún la columna de humo que había originado. Así, algunos vecinos salieron de sus viviendas para ver el trabajo de Bomberos.
Una vez que habían apagado el fuego, los bomberos acabaron refrescando la zona para evitar que el fuego se reavivara por efecto de algún rescoldo.
El protocolo que se lleva a cabo en estos momentos en cuanto a la seguridad de los miembros del SEIS se activó, es decir, acudieron acompañados por la Policía Local.





