Comienza la cuenta atrás para la llegada del mes sagrado de Ramadán en Ceuta. Los vecinos de la barriada Bermudo Soriano lo saben bien y es esta la razón por la que han decidido no demorarse más. A lo largo de estos últimos días se han colocado las luces que iluminarán las calles durante la celebración de este mes sagrado de gran peso en la ciudad. No solo se ha vestido la vía pública con alumbrado. Se han realizado distintas tareas de mantenimiento y renovación para dejar todos los espacios públicos tanto pintados como podados.
Operarios han instalado las distintas luces por los distintos puntos del vecindario al igual que se han desplegado hasta la zona empleados de Servilimpce y trabajadores de Brigadas Verdes. “Estamos trabajando duro con los preparativos del mes sagrado de Ramadán. Los residentes me han trasladado por llamadas y mensajes que están muy satisfecho con la labor que se está haciendo aquí”, explica Omar Chaib, presidente de la asociación vecinal del barrio.
Línea de bus
No solo se decoran las carreteras y distintos espacios de uso común. Una de las grandes novedades es la incorporación de una parada de minibús a la que se sumará una segunda, según traslada. “Esto lo están agradeciendo mucho, la verdad”, expresa. No se sabe a ciencia cierta con qué línea conectará este punto de encuentro con el transporte público, pero se baraja que sea aquella que haga de nexo con Varela o Zurrón. Así, la dedicación por darle un vuelco a la barriada y dejarla al punto de cara al desarrollo del Ramadán es más que evidente en esta zona de la ciudad. A ella se sumarán pronto otras con la intención de dar la bienvenida a lo grande a esta festividad tan relevante para la comunidad musulmana.
Estas tareas se llevan a cabo a un ritmo de cierta intensidad con la finalidad de que todo esté listo para lo previsto. “Se hacen por el día y por la noche. Las iluminaciones ya están montadas, solo faltan unos cuantos arcos más”, comenta. Obimace también ha participado en este entramado de cambios. “Se ha coordinado en los turnos nocturnos para la señalización vial de toda la barriada”, cuenta.
“Como presidente, aparte del esfuerzo y sacrificio, agradezco la función de estas empresas y de este personal que ha venido, que siguen sosteniendo aquí su servicio”, indica.
Paso a paso las calles de Bermudo Soriano lucen de forma idónea para dar la bienvenida al mes sagrado.
¡Y toda Ceuta!
Estos dos meses serán sagrados para las dos confesiones religiosas con más fieles en esta ciudad.
Sería un gesto que no debe interpretarse por los palmeros de un conocido partido político de corte religioso, y otros ciudadanos no afines a ninguna ideología política o religiosa, que las luces que decoran el mes del sagrado Ramadán en la mayoría de los barrios, se pusieran en la conocida " M-30" de Ceuta.
Sin ser un gesto que suponga ninguna teoría conspiratoria por parte de la "quintacolumnista marroquí" o que el gobierno de la Ciudad, dé muestras de debilidad ante la Comunidad musulmana, lo que si debería darse es otra lectura y es que formamos parte de Ceuta y de España.
No es de recibo que nuestro voto conforme las aspiraciones electoralistas en los comicios de los grupos políticos, y que nuestra presencia de forma simbólica, quede representada por una simple ornamentación en las barriadas de mayoría musulmana.
La identidad y presencia de los españoles y residentes de confesión musulmana debe aspirar más allá de la simple ornamentación, y que el verdadero empoderamiento, se traduzca en una verdadera integración en la AA.PP. atendiendo a los principios de igualdad, mérito y capacidad.
No obstante, la parte emocional de este proceso, debe quedar manifiestamente patente con ese gesto de bienvenida a este mes sagrado y no lo entiendan ciertos personajes como un " negative wake up".
Ahora bien, no olvidemos los que representamos más del 45% de la población de Ceuta, que el crecimiento espiritual durante este mes, debe ir de la mano en el respeto y consideración al prójimo de otras confesiones religiosas o creencias, ya que el Islam, mantiene a pesar de las lecturas sesgadas y contrarias al Sagrado Corán, los verdaderos principios de solidaridad, convivencia, tolerancia y pluralismo religioso en una sociedad multicultural como la que nos toca vivir en pleno siglo XXI por los flujos migratorios.
¡Ramadán mubarek!