El Regimiento de Ingenieros Número 7 de la Comandancia General de Ceuta ha celebrado este jueves un arriado para festejar el aniversario de la imposición por parte de la SM La Reina Isabel II de las ‘Corbatas laureadas colectiva de la Real y Militar Orden de San Fernando’ a las banderas del Regimiento Real de Zapadores.
Este solemne acto castrense ha estado presidido por el comandante General, Luis Jesús Fernández Herrero. Tras solicitar permiso por parte de las tropas participantes para dar inicio al acto y ser concedido, se ha procedido a la solemne bajada de la bandera.
Acto a los caídos
Seguidamente, tuvo lugar el homenaje a los soldados de todos los tiempos, encuadrados en los Ejércitos de España, que un día lucharon con valor, sirvieron con lealtad y murieron con honor. Se depositó una corona de laurel.
Tras este gesto, la unidad de música ha procedido interpretar el toque de oración en honor a todos los caídos por España.
Un sencillo acto pero muy emotivo que pone de relieve la importancia de esta unidad dentro del Cuerpo Militar que ejerce en Ceuta en su día a día. Se ha cumplido con lo que ya es una auténtica tradición.
Una efeméride
Según ha explicado el relator, dicha efeméride tuvo lugar durante la 3ª Guerra Carlista, iniciada dos años antes, el 21 de abril de 1872, cuando los partidarios del auto-proclamado Carlos VII se levantaron en armas contra el gobierno para intentar imponer una nueva monarquía absolutista en España.
Tras dos años de guerra y, ante la falta de avances significativos en la campaña, el 21 de enero de 1874 las fuerzas carlistas del general Mendiry establecieron formalmente el sitio de Bilbao al objeto de poder rendir la plaza y utilizarla posteriormente en una negociación con los republicanos, de manera favorable a sus intereses dinásticos.
Ante esta situación, el gobierno liberal ordenó al Ejército del Norte, al mando del general Domingo Moriones y Murillo, el levantamiento de dicho asedio. Entre sus filas se encontraba el Segundo Batallón del Primer Regimiento de Infantería de Marina, al mando del teniente coronel Joaquín Albacete y Fuster, el cual había partido hacia Santander desde San Fernando, vía ferrocarril, el 27 de enero de 1874.
El fracaso del 24 de febrero
Tras un primer fracaso inicial, acaecido el 24 de febrero, las fuerzas liberales se reorganizaron, y fue el propio general Francisco Serrano y Domínguez, presidente del poder ejecutivo, quien lideraría el Ejército del Norte, compuesto por tres cuerpos de ejército que sumarían en torno a los 30.000 hombres y 50 cañones procedentes de toda la península. El batallón del Teniente Coronel Albacete y Fuster quedó integrado en la primera brigada del segundo cuerpo de ejército, al mando del general Fernando Primo de Rivera y Sobremonte.
El 25 de marzo de 1874, se inició una nueva ofensiva por el valle de Somorrostro, apoyada por ocho navíos desde la mar. Tras dos días de duros combates y enormes bajas, los liberales todavía no habían conseguido alcanzar los objetivos iniciales previstos. Sería entonces, cuando al alba del 27 de marzo, el batallón del Teniente Coronel Albacete, a petición propia, la vanguardia del ejército.
En aquella dura y sangrienta jornada, y cuando el enemigo sembraba la muerte entre las fuerzas que se proponían a arribar a sus disputadas posiciones, el citado batallón se condujo con tal arrojo y bizarría que, sin abandonar la línea de combate, en una brillante carga a la bayoneta dejó tendida sobre el campo más de la tercera parte de su fuerza.
11 de enero de 1875
Casi un año más tarde, y tras el juicio contradictorio instruido acerca del particular, mediante una Orden del 11 de enero de 1875 se concede al Segundo Batallón del Primer Regimiento de Infantería de Marina el derecho a ostentar en su bandera la corbata de la Orden de San Fernando por el mérito contraído en dicha acción.
Dicha concesión será circulada, para su conocimiento, a los Capitanes Generales de los Departamentos y a todos los miembros del citado batallón mediante una disposición del Ministro de Marina, el Marqués de Molins, con fecha del día 2 de febrero de 1875.
Así, La corbata sería impuesta a la bandera del Segundo Batallón en un acto solemne celebrado en la iglesia de Santa María de Castro Urdiales, el 14 de abril de 1875.






Eso es lo que tienen que hacer muchos en España,respetar y honrar nuestra bandera y no la de otros países.