Antonio Jesús Almagro ha puesto punto final a su etapa profesional al jubilarse con 66 años, después de 30 de servicio en Correos Ceuta. El broche de su trayectoria laboral llegó con una celebración en ‘Fondeo’, acompañado por sus seres queridos y compañeros de trabajo.
Durante su despedida, el reconocimiento de sus compañeros fue uno de los aspectos más emotivos de la jornada. "No querían que me fuera", reconoce entre risas, al tiempo que destaca el ambiente de trabajo que ha disfrutado durante estas tres décadas. "Tenemos una gran familia", asegura.
Almagro desarrolló su labor en la Unidad de Servicios Especiales, un departamento dedicado al reparto urgente que, con el paso de los años, evolucionó hacia la distribución de paquetería.

"Mucha gente ya me conocía y me preguntaba por sus envíos"
Desde la central de Plaza de España recorrió durante décadas las calles de la ciudad, convirtiéndose en una cara conocida para muchos vecinos, con quienes llegó a forjar una relación cercana más allá de la entrega de cartas y paquetes.
"Mucha gente ya me conocía y me preguntaba por sus envíos", explica. Tras tantos años visitando los mismos domicilios, asegura que muchos clientes acabaron siendo casi amigos. Aunque deja el uniforme, afirma que seguirá dispuesto a ayudar siempre que pueda a quienes durante tantos años confiaron en él.
"No voy a cambiar mi forma de vivir"
En esta nueva etapa no piensa cambiar demasiado sus hábitos. Continuará practicando deporte, caminando, corriendo y montando en bicicleta, convencido de que mantener una vida activa es una de las claves para llegar en buen estado a la jubilación. "No voy a cambiar mi forma de vivir", afirmaba.
La familia será también una de las grandes protagonistas de este nuevo tiempo. Casado, padre de cuatro hijos, abuelo de dos nietos y con una tercera nieta en camino, Antonio Jesús Almagro afronta esta nueva etapa con la ilusión de haber cumplido una larga trayectoria profesional al servicio de los ceutíes.






