Antonio Anillo, vecino de Ceuta de 72 años y con una discapacidad del 95%, ha presentado una reclamación formal a través de la sede electrónica del Instituto de Mayores y Servicios Sociales (Imserso) tras denunciar que lleva más de veinte días intentando obtener una cita previa sin éxito para realizar trámites relacionados con su situación de discapacidad y dependencia.
Según relata el afectado, cada vez que accede al sistema de cita previa de la página web del organismo se encuentra con el mismo mensaje.
“No hay citas disponibles”
“En este momento no hay citas disponibles. En breve la Oficina pondrá a su disposición nuevas citas”. Una situación que, asegura, se repite de forma constante desde hace más de veinte días.
“Eso es todos los días, a cualquier hora de 09:00 a 14:00 horas, excepto los sábados y festivos”, explica Antonio, quien afirma que también ha intentado contactar telefónicamente con el Imserso sin obtener una solución.
Las llamadas, también inútiles
Según su testimonio, al llamar al número 956 522 907 una locución automática informa de que para solicitar cita debe hacerse a través de la página web del Imserso.
“Y si es por otros motivos espere”, añade. Sin embargo, asegura que, tras permanecer varios minutos en espera, cuatro según Antonio, la llamada termina cortándose.
Solicitar una subvención
La imposibilidad de conseguir una cita afecta directamente a la tramitación de una subvención destinada a personas mayores, con discapacidad y dependencia.
Estas ayudas fueron publicadas el pasado 4 de junio y el plazo para presentar solicitudes concluye el próximo 3 de julio.
Antonio explica que necesitaba una cita con una trabajadora social para recibir orientación y ayuda sobre la documentación requerida.
“Yo quería una cita para hablar con la trabajadora social para ver si podemos rellenar la solicitud porque, sinceramente, con los años que tengo, no sé hacerlo”, confiesa.
Se presenció en las oficinas
Ante la falta de citas disponibles por vía telemática, decidió acudir personalmente a las oficinas del Imserso en Ceuta.
Allí, según relata, descubrió que el procedimiento había cambiado y que los usuarios deben obtener un ticket presencial para solicitar una cita posterior desde el lugar si no obtienen cita previa.
Dos horas de espera en una silla, él debe estar tumbado
Según ha trasladado a El Faro, acudió a las instalaciones a las 09:00 y permaneció allí hasta las 11:30 horas de la mañana.
Durante ese tiempo solicitó una cita para la trabajadora social, que finalmente le fue asignada para el día 29 de junio, así como la actualización de su certificado de discapacidad.
Situación de dependencia
Antonio asegura que las largas esperas resultan difíciles debido a su estado de salud y que posteriormente pueden tener consecuencias reflejadas en dolores físicos.
Tiene reconocido un grado de discapacidad del 95% y una situación de Gran Dependencia Grado III por parte del Imserso de Ceuta.
23 horas en una cama
En la reclamación presentada expone que padece “diversas patologías crónicas, degenerativas e irreversibles” que limitan gravemente su movilidad y le obligan a utilizar silla de ruedas para desplazarse, pero en esa silla no puede permanecer mucho tiempo.
“Yo paso 23 horas del día en una cama, la hora restante es para ir al servicio y poco más”, lamenta Antonio, añadiendo que, para él, desplazarse hasta las oficinas ha supuesto un esfuerzo enorme.
Escrito al director territorial
En la hoja remitida al director territorial del Imserso en Ceuta, Antonio denuncia que ni la página web ni la atención telefónica le han permitido obtener una cita o una solución efectiva para realizar los trámites que necesita.
Además, considera que esta situación supone una dificultad añadida para acceder a servicios públicos a los que tiene derecho como persona mayor, con discapacidad severa y dependencia reconocida.
Solicita mayor atención a quienes la necesitan
Por ello, solicita al Imserso que se le facilite una cita presencial en un plazo razonable, que se adopten medidas de atención preferente y accesibilidad acordes a su situación, que se le informe por escrito de las causas que han provocado la falta de citas durante más de veinte días y que se dicte “una resolución expresa” sobre su reclamación.
Durante la entrevista concedida a este periódico, Antonio defendió que las personas mayores y con elevados grados de discapacidad deberían contar con mecanismos de atención adaptados a sus circunstancias.
Luchó por su gestión
En su caso, denuncia que la situación vivida le obligó a permanecer durante horas realizando gestiones que, debido a sus limitaciones físicas, le resultan especialmente difíciles de afrontar.
Además, reconoce que consiguió la actualización del certificado de discapacidad porque se puso serio y con tono de enfado ya luchó porque su viaje hasta allí no hubiera sido en vano.






