Tener a mano un Plan de Autoprotección es esencial para tomar medidas y acciones para prevenir riesgos. La necesidad de revisar y actualizar el programa vigente en el puerto de Ceuta.
La nueva Estación Marítima será la receptora de este texto renovado, una exigencia que parte de la obligación de incorporar modificaciones. Ello lleva a la entidad buscar a un equipo experto que se haga cargo de la asistencia técnica de esta gestión. Finalmente, tras un procedimiento en la que se ha recibido una oferta, la elegida ha sido Eulen Seguridad S.A.
La ejecución de dicha labor requiere de seis meses y servirá para poner al punto toda esta clase de actuaciones establecidas. La inversión asciende a 46.400 euros. Contar con un proyecto de esta naturaleza es de obligado cumplimiento y responde al Real Decreto 393/2007 del 23 de marzo.
Mecanismos
El mismo sirve para definir mecanismos que permitan organizar y reaccionar ante una situación de emergencia. Es preciso tener implementado una guía que ayude en estos casos, sobre todo, por las funciones que se desarrollan en la infraestructura.
“Los puertos comerciales se encuentran sujetos a numerosos requisitos normativos en materia de seguridad, dirigidos a prevenir y atenuar las posibles amenazas presentes por el desarrollo de ciertas actividades peligrosas para las personas, el medio ambiente o los bienes”, exponen desde la organización en el pliego del contrato.
“Algunas de ellas se relacionan con la carga, descarga, almacenamiento o manipulación de mercancías peligrosas. En puertos como el de Ceuta, este riesgo se acentúa sensiblemente por la elevada presencia de público, en todas las épocas del año y en especial durante la Operación Paso del Estrecho, así como por la intensa actividad industrial y comercial que se desarrolla en éstos”, señalan.
Antecedentes
La Autoridad Portuaria indica como antecedente del requerimiento de actualización el hecho de que, este Real Decreto de 2007, plasma que, cuando se disponga “de un instrumento de prevención y autoprotección en base a otra normativa aplicable, ambos planes se podrán fusionar en un documento único” siempre y cuando esta unión en un solo texto evite duplicidades de la información innecesarias.
Cuenta también con un Plan de Emergencia Interior y un Estudio de Seguridad, ambos bajo el amparo del Real Decreto 145/1989 del 29 de enero. Este contiene el reglamento para la admisión, manipulación y almacenamiento de mercancías peligrosas. El mismo ha sido renovado en varias ocasiones. Se suma El Real Decreto Legislativo 2/2011 del 5 de septiembre establece en su artículo 65 que cada Autoridad Portuaria debe elaborar un Plan de Emergencia Interior para cada puerto que gestiona.
El segundo argumento que se revela en el escrito, y el de mayor peso, son los cambios que se dieron a raíz de un acuerdo entre Puertos del Estado y la Dirección General de la Marina Mercante en febrero de 2020. Este convenio reestructura las responsabilidades en la dirección de la urgencia, un aspecto que estaba reglado, hasta ese momento, en la citada disposición de 1989.
Incorporar premisas

Fruto de esta decisión conjunta se fijaron las directrices a considerar a la hora de generar planes de acción en situaciones de emergencia integrados en los de autoprotección.
“Ello nos obliga a actualizar los presentes para incorporar las premisas acordadas”, remarcan. De hecho, es conveniente hacer la modificación ya que, en 2026, finaliza el periodo indicado para revisar los datos.
La tarea a efectuar por parte de la empresa adjudicataria se divide en varios bloques. Una de los más relevantes es el análisis y la evaluación de riesgos. Conlleva el desarrollo de un Estudio de Seguridad en el que se estudien amenazas de incendio, explosión, derrames, fugas y contaminación vinculadas a mercancías peligrosas o en situaciones en las que se prevean consecuencias graves para el entorno de las zonas portuarias.
Tsunamis
Implica también la implementación de un programa informático básico que contemple cantidades máximas admisibles de explosivos en tanto en buque como en tierra, según su división, así como grupo de riesgo y las distancias respecto a los lugares habitables.
Otro de los puntos más interesantes es la puesta en marcha de un informe sobre la exposición del puerto ante al peligro de un tsunami. Debe contemplar medidas de prevención e intervenciones oportunas en caso de urgencia de darse una circunstancia de este tipo.
Este último mandato responde al hecho de que, la ciudad, es una de las que más probabilidades tiene de sufrir dicho fenómeno natural, tal y como plasma el Plan Estatal de Protección Civil ante el Riesgo de Maremotos aprobado en 2021.
El inventario de medidas, el plan de emergencia y las pautas para lograr la eficacia y actualización de la propia estrategia son también bloques de interés dentro de los trabajos a cargo de la empresa.






