El presidente de la Asociación de Vecinos de San Pedro, de la barriada Pedro Lamata, Francisco Ayora, se ha defendido de las críticas vertidas por un grupo de vecinos, quienes mostraban su descontento por ciertos temas, entre ellos la elección de la junta directiva.
Estos ciudadanos acusaban al actual cabeza visible de la asociación de no haber convocado una Asamblea Extraordinaria, cuestión que ha sido desmentida por el propio Ayora. “El 20 de noviembre la convocamos y, además de la mía, se presentó la candidatura de otra persona, pero al final los socios me dieron a mí la victoria por mayoría”, explica. El documento que ratificaba la elección de la nueva junta fue presentado en la Delegación del Gobierno, otra de las cuestiones que criticaban los detractores de Ayora, asegurando que no se había presentado ningún tipo de documentación. “Presentamos el acta de constitución de la nueva junta con fecha 1 de diciembre”. Otro de los puntos más polémicos que han surgido en esta contienda es la relativa a la prohibición de Ayora de hacer nuevos socios. “Lo único que dijimos fue que no se empezarían a inscribir socios hasta enero porque así no se le otorgaban los mismos privilegios que a aquellos que llevan todo el año pagando. Lo que no podíamos permitir es que una persona se inscriba, pague un mes y ya pueda votar”, asevera Ayora. A partir de enero se abrirá el plazo para la inscripción de los vecinos interesados en hacerse socios, mediante un formulario que se podrá recoger en el local social. “Vamos a estudiar un poco a la persona porque no queremos meter a nadie que perjudique a la barriada”. El presidente de la AAVV también se defiende de las declaraciones de aquéllos que le acusan de no vivir en la barriada, sino únicamente estar empadronado en casa de su hija. “Una persona puede tener 20 casas y estar empadronada en una sola. El requisito para ser presidente era estar empadronado en la barriada y está claro que eso lo cumplo, además que hace nueve años que soy socio de la asociación”. Por otra parte, insiste en “no haber cambiado los estatutos”, los cuales se mantienen exactamente igual que cuando fueron suscritos el 11 de septiembre de este año por el anterior presidente de la entidad vecinal. Ayora no entiende este “afán” de hacerse con la junta directiva, “cuando la anterior junta no ha hecho nada y yo me estoy moviendo para evitar la delincuencia, que el barrio esté limpio y que los jóvenes vivan en un lugar seguro”. Asegura que su interés por la presidencia no radica en “ningún ánimo de lucro”, sino en sus ganas de “luchar por la barriada porque soy jubilado y tengo mucho tiempo libre”. Sin embargo, esta situación está generando “mucha incomodidad entre los socios porque consideran que las personas que no lo son, están molestando y se está creando un mal ambiente en la barriada”. Ayora insiste en que su gestión es “clara” y para ello todos los mees expondrá el listado de cuentas en el tablado del local de la asociación, “algo que no ha hecho nunca la anterior junta” Por su parte, uno de los vecinos partidario de Ayora asegura no entender “por qué algunas personas quieren entrar ahora en la directiva cuando ni siquiera pertenecen a la asociación. Imagino que querrán ser socios para presentarse a la presidencia”.






