Casi el doble de lo que en un principio se estableció en el incendio que se produjo en la tarde noche del lunes en la zona de la ladera del Valenciano, a escasos metros de la ‘Curva de las Viudas’.
Mientras que los primeros cálculos se centraban en unos cuatro mil metros cuadrados, en la mañana de ayer la empresa municipal Obimasa situaba la superficie arrasada por el fuego, convirtiéndose en el primer incendio importante del verano, en unos casi ocho mil metros cuadrados. Uno de los técnicos de Obimasa confirmaba a esta redacción que dentro de la contabilidad que se establece para los incendios, por debajo de los diez mil metros cuadrados, es decir una hectárea, se está hablando desde luego de un conato de incendio y es a partir de una hectárea cuando las técnicos consideran ya que se está hablando de un incendio forestal. Mediciones Por supuesto, son mediciones que a lo mejor en una ciudad como la nuestra, aunque sea una zona de unos ocho mil metros cuadrados tiene ya una importancia fuera de lo común. Todo lo que ardió fue matorral y entre los tipos estaba el brezo, ergenes, zarza y alguna que otra jara. Por supuesto, no es un lugar que tenga un riqueza medioambiental fuera de lo común. Sin embargo, desde la misma empresa municipal Obimasa explicaban que se tuvo suerte dentro de lo que cabía, porque en realidad casi no soplaba viento, porque si como en otras ocasiones en nuestra ciudad, las labores de extinción del fuego se hubieran complicado por el viento, desde luego podríamos estar lamentándonos de haber pedido una repoblación forestal de gran valor que se hizo hace unos años en la zona de Francisco de Asís. Integrantes Explicó que el fuego al final pudo ser controlado por los integrantes del Servicio de Extinción de Incendios y se quedó a medio camino de este lugar de privilegio que supone los alrededores del Fuerte Francisco de Asís. Desde la empresa municipal Obimasa nos señalan sus técnicos que las especies que allí se repoblaron hace unos años nada más que se encuentran en las propias instalaciones de las empresa y hablamos por ejemplo de alcornoque, encinas, álamos, o algarrobos, “un poco de todo lo que se puede encontrar en los montes de nuestra ciudad”.
Una colilla pudo ser la causa de este incendio
Según los propios técnicos de Obimasa la causa de este incendio pudo ser alguna colilla que se tirara al borde de la pista de tierra que se encuentra a escasos metros de lugar donde ocurrió todo. No hay que olvidar que la semana pasada ya allí cerca se tuvo que intervenir en otro incendio casi de las mismas características. Los miembros del Servicio de Extinción de Incendios tuvieron que emplear más de treinta y seis mil litros de agua para poder apagar las llamas en una zona donde casi todo esta cubierto de matorrales, tal y como explicaron miembros del SEIS. Lo cierto es que no fue una extinción nada fácil, ya que los integrantes del Cuerpo recibieron el aviso a las 19.30 horas, que fue cuando emprendieron la salida hacia la zona que se encontraba ardiendo y regresaron nuevamente a sus instalaciones en el Edificio Polifuncional de las Puertas del Campo a las 22.30 horas. Un total de nueve bomberos y cuatro cubas se tuvieron que utilizar en esta operación especial. Además se contó con la colaboración de la Guardia Civil cuyas patrullas acudieron al lugar a modo de apoyo.






