
Dentro de un saco. Así encontró la Guardia Civil a la subsahariana de 34 años L.V.N. cuando un marroquí provisto de pasaporte francés quería introducirla en la península burlando el control previo al embarque que vigila la Compañía Fiscal.
Estaba en un coche, escondida entre el asiento trasero y una hilera de maletas y bultos de viaje. Así pensaba pasar desapercibida pero el registro de la Benemérita frustró el intento de pase.
Tal y como ha confirmado el Instituto Armado, la detección de la joven se produjo en la noche del domingo, tras el registro llevado a cabo en el coche modelo Dacia, matrícula francesa que conducía el llamado C.G.D., de 59 años, quien ha sido acusado de un delito contra los derechos de los ciudadanos extranjeros por el que deberá responder penalmente.
Tras las indagaciones hechas por la Benemérita se ha comprobado que el detenido sí que había entrado desde Marruecos, pero se sospecha que no así lo había hecho la inmigrante rescatada que tampoco estaba registrada en el CETI, así que podía haber sido introducida con anterioridad y mantenida oculta a la espera de su posterior embarque en dirección a la península. Las declaraciones de la víctima son, en asuntos de este tipo, claves. Lo complicado es conseguir una colaboración ya que las primeras normas que son de obligado cumplimiento entre los inmigrantes pasan por guardar silencio sobre el modo de pase, su entrada y el dinero que han abonado.






