El servicio del SEIS subsanó las tres salidas sin que hubiera que lamentar heridos, si bien en el incendio murió una mascota
Alertados por la llamada de un vecino de Los Rosales, dos dotaciones de Bomberos compuestas por once efectivos acudieron a mediodía de ayer, junto a un coche de la Policía Nacional y una ambulancia del 061, hasta la citada barriada para comprobar qué sucedía en el tercer piso de un bloque de cuyo interior salía humo negro de la ventana de una cocina. Luego se supo que fue causado por un huevo que terminó quemándose cuando llevaba demasiados minutos hirviendo.
Aproximadamente media horas más tarde, los efectivos de Bomberos tuvieron que acudir hasta la avenida Reyes Católicos y la barriada del Príncipe Felipe para subsanar la fuga de gas que se estaba produciendo en dos inmuebles con el peligro que ello conlleva. No obstante, todas las salidas terminaron por saldarse sin que hubiera que lamentar heridos.
De tal manera, y respecto a la salida a Los Rosales es preciso señalar que los distintos efectivos del SEIS desplazados hasta la zona –seis bomberos, dos conductores, dos cabos y un sargento– y tras bajar de inmediato del vehículo que estacionaron a las puertas del inmueble dañado, fueron accediendo, uno tras otro, al interior del portal con mangueras y distintos artilugios útiles para apagar fuegos.
La actuación no estuvo exenta de dificultad pues al humo denso que salía del interior del piso se añadió la 'oposición' de un pastor alemán, algo reacio a que los Bomberos entraran en la propiedad privada. Un pajarito (una mascota del propietario del inmueble afectado) murió por inhalar humo.
Pasados alrededor de veinte minutos, los efectivos de Bomberos, ya habiendo actuado en el piso con éxito, regresaban a la calle, tranquilizando ellos mismos a los vecinos que en ese momento se encontraban en la calle y asegurando que la causa del humo negro era, como ha quedado mencionado, un huevo requemado dentro de una olla..






