El sindicato independiente del sector edecativo ANPE pide que el texto de la LOMCE que fue aprobado por el Consejo del Ministros este viernes debe ser consensuado ahora con los profesores y además necesita de un mínimo acuerdo con el resto de las fuerzas políticas. El texto del proyecto ha sufrido algunas modificaciones de última hora, recomendadas por el dictamen del Consejo de Estado, pero sigue contando con numerosos desajustes que pueden hacer muy difícil su aplicación.
En esta primera valoración, para ANPE –que ha defendido en todo momento la necesidad de una reforma del sistema educativo– el texto propuesto no es la reforma global y profunda que se necesita para acabar con el fracaso y el alto índice de abandono escolar y para implicar y motivar al profesorado. “Además, el modo en que se ha desarrollado el proceso de elaboración de la LOMCE no nos ha acercado hasta ahora al consenso de mínimos que necesita una medida de tanto calado, ni ha permitido la participación e implicación efectiva del profesorado, que en definitiva es quien tendrá que aplicarla”, aseguran.
ANPE lamenta que en el texto definitivo del proyecto no se hayan tenido en cuenta todas las recomendaciones del dictamen del Consejo de Estado. Aún así, entre las modificaciones que se han introducido están:
–Varían las condiciones de promoción de curso ya que se podrá promocionar con dos asignaturas suspensas y se elimina la excepcionalidad de promocionar con tres.
–La prueba de evaluación de la enseñanza primaria se aplicará en el tercer curso.
–Las evaluaciones serán efectuadas por personal funcionario docente, como ANPE había demandado.
–Tanto la Religión como los Valores Éticos se convierten en asignaturas optativas, en una solución que ANPE considera ambigua.
–Se incluye la necesidad de justificar los proyectos de los centros con educación diferenciada.
Sin embargo, la LOMCE mantiene muchos de los defectos que ANPE ha venido señalando:
–La falta de concreción de la memoria económica.
–La indefinición entre materias troncales y específicas y la competencia de las administraciones educativas. El propio Consejo de Estado advirtió, tal como había hecho ya ANPE, sobre la indefinición entre materias y la dificultad de establecer quiénes tienen competencia sobre ellas. ANPE ha advertido también de la dificultad de configurar la organización de los centros ante esta ambigüedad en el establecimiento del diseño curricular.
–La distribución de materias. Se mantiene la posibilidad de que algunos alumnos no cursen determinadas materias que son fundamentales para el aprendizaje –Educación Artística, Cultura clásica, Música, Tecnología…– en todo su proceso de escolarización. La LOMCE continúa relegando las Humanidades.
–Las evaluaciones externas. Para ANPE deben ir acompañadas de un refuerzo de la evaluación continua e interna y no pueden ser consideradas como único elemento de vertebración del sistema educativo.
–Sobre la enseñanza del castellano. ANPE rechaza que se derive hacia los centros privados. Para ANPE el derecho a la lengua común y las lenguas vehiculares debe garantizarse en todo el Estado en la enseñanza pública.
–La autonomía de los centros y la selección de directores. ANPE critica el exceso de atribuciones otorgadas al director.






