Una joven de poco más de 20 años ha ingresado en la prisión de Ceuta tras ser detenida por la Guardia Civil con 6 kilos de hachís escondidos en el coche. Los agentes procedieron a su detención esta semana, justo en el momento en que embarcaba hacia Algeciras.
El hachís estaba escondido en varias partes del vehículo que ocupaba, en concreto en la zona del techo -uno de los puntos de detección más complicados- y en la parte más baja próxima a una de las ruedas.
La intervención de los agentes destinados en el puerto se saldó con la aprehensión de la droga y la detención inmediata de la chica. Tras su puesta a disposición judicial, se ordenó la entrada en prisión a la espera de juicio por delito contra la salud pública.
Jóvenes captados para el tráfico de hachís
Se cumple con el perfil de pasadores de hachís que se está estilando últimamente. Se trata de jóvenes que son utilizados para embarcar con vehículos que figuran a nombre de otras personas.
Solo sirven de meros cooperadores, cobrando por facilitar la introducción de la droga al otro lado del Estrecho.
Entre los puntos de ocultación que más se están empleando figuran las ruedas de los vehículos, habiéndose producido varias detenciones siguiendo ese modus operandi no solo en Ceuta sino también en la aduana de Marruecos.
Peticiones de cárcel y un flujo constante en el tráfico
Este tipo de acciones delictivas se saldan con penas de hasta 4 años de prisión, moviéndose en un ambiente de constante flujo de tráfico de hachís procedente de Marruecos que tiene como destino la Península.
El embarque continuado de vehículos adaptados con dobles fondos supone la forma para sacar esa droga, utilizándose así a jóvenes que terminan siendo cabezas de turco o a padres de familia que cruzan junto a sus hijos pretendiendo ofrecer otra apariencia.
Esos jóvenes son protagonistas de vidas rotas por el delito, ya que terminan varios años entre rejas, privados de libertad.






