CSIF ha advertido de que las declaraciones del secretario de Estado de Sanidad, Javier Padilla, ponen en peligro la negociación sobre las 35 horas en Ceuta y Melilla y podrían provocar la vuelta de las movilizaciones suspendidas para favorecer el diálogo con el INGESA.
Una tregua condicionada a la negociación
Según explica CSIF, junto al resto de organizaciones sindicales presentes en la Junta de Personal, se decidió paralizar las concentraciones y protestas previstas tras el compromiso adquirido por el INGESA de negociar de forma consensuada la aplicación de la jornada laboral.
Los sindicatos interpretaron este compromiso como un paso adelante para reconducir el conflicto abierto en torno a las condiciones laborales del personal sanitario de Ceuta y Melilla. Sin embargo, consideran que los últimos acontecimientos amenazan con romper el clima de confianza necesario para continuar avanzando.
Malestar por las declaraciones de Javier Padilla
La organización sindical asegura que las manifestaciones realizadas por Javier Padilla en el Senado han generado una profunda inquietud entre los representantes de los trabajadores.
Desde CSIF sostienen que estas declaraciones no contribuyen a reforzar el diálogo y llegan en un momento especialmente delicado, cuando las organizaciones sindicales habían apostado por la negociación como vía para resolver el conflicto.
A juicio del sindicato, este escenario transmite a las plantillas la sensación de que existe una falta de coordinación entre el Ministerio de Sanidad y el INGESA, así como una escasa voluntad real de poner fin a una situación que, recuerdan, fue provocada por decisiones adoptadas de manera unilateral por la Administración.

Rechazo al actual modelo de 35 horas
Los sindicatos insisten en que el origen de la crisis se encuentra en la implantación de un modelo de jornada laboral de 35 horas que no cuenta con el respaldo de ninguna organización sindical, ni en Ceuta ni en Melilla.
Según señalan, lejos de representar una mejora efectiva para los profesionales, el sistema actualmente aplicado perjudica la organización del trabajo y dificulta la conciliación laboral y familiar del personal sanitario.
"Hemos demostrado responsabilidad congelando las protestas para dar una oportunidad a la negociación consensuada, pero no vamos a permitir que se juegue con el personal sanitario. O el INGESA se toma en serio la negociación o nos obligarán a volver a las calles de inmediato", advierten desde las organizaciones sindicales.
Piden consenso para evitar nuevas protestas
Por último, CSIF reclama al INGESA y al Ministerio de Sanidad que unifiquen criterios y refuercen la vía del consenso para evitar que el conflicto vuelva a intensificarse.
El sindicato considera que una falta de entendimiento entre ambas administraciones podría enquistar aún más la situación y derivar en una nueva convocatoria de movilizaciones, con el consiguiente impacto sobre la sanidad pública de Ceuta y Melilla.






