El Sindicato Médico de Ceuta (SMC) ha informado de los acuerdos adoptados por unanimidad en la asamblea de facultativos celebrada este miércoles 17 de junio, tras la concentración convocada en la puerta del Hospital Universitario dentro de la sexta semana de huelga médica nacional promovida por la Confederación Española de Sindicatos Médicos (CESM) y otras organizaciones profesionales.
La asamblea de facultativos acordó por unanimidad apoyar una huelga específica para Ceuta tras el verano, rechazar la realización de peonadas mientras continúe el conflicto laboral y exigir la regulación de las guardias localizadas, además de respaldar las acciones emprendidas por el sindicato contra la imposición del Acuerdo de Gestión en plena huelga.
La reunión, abierta a los médicos y facultativos del Hospital Universitario de Ceuta (HUCE), tuvo como finalidad analizar la creciente conflictividad laboral que atraviesa el Área Sanitaria y definir la respuesta del colectivo ante la falta de diálogo del Instituto de Gestión Sanitaria (INGESA), el deterioro de las condiciones laborales y la ausencia de soluciones por parte del Ministerio de Sanidad.
Movilizaciones nacionales
Como primer acuerdo, la asamblea decidió apoyar la convocatoria de una huelga médica autonómica en Ceuta tras el verano, que se sumaría a las movilizaciones nacionales si el conflicto continúa sin resolverse.
Para el colectivo, la eliminación de la condición de zona de difícil cobertura, la falta de especialistas, la creciente privatización de servicios, las derivaciones constantes de pacientes a la península, la ausencia de negociación y el talante autoritario mostrado por los responsables del INGESA han creado un clima de profundo malestar entre los profesionales, que consideran agotadas las vías ordinarias de diálogo.
Asimismo, los facultativos acordaron rechazar la realización de jornadas extraordinarias (peonadas) mientras permanezca abierto el actual conflicto laboral.
Actitud de confrontación
El sindicato recuerda que estas jornadas extraordinarias son de carácter voluntario y se utilizan habitualmente para reducir listas de espera. Sin embargo, considera incoherente solicitar un esfuerzo adicional a los profesionales mientras la Administración mantiene una actitud de confrontación y continúa sin atender las reivindicaciones que originaron la huelga médica hace ya seis meses.
La asamblea también mostró su respaldo unánime a la actuación emprendida por el Sindicato Médico contra la imposición del Acuerdo de Gestión 2026 durante el desarrollo de la huelga, al entender que exigir el cumplimiento de objetivos asistenciales en pleno conflicto colectivo puede suponer una doble penalización para los facultativos: económica, por ejercer el derecho de huelga, y profesional, al vincular posteriormente su evaluación al incumplimiento de unos indicadores directamente afectados por esa misma huelga.
A juicio del colectivo, pretender aplicar ahora un Acuerdo de Gestión firmado exclusivamente entre la Dirección General del INGESA, la Dirección Territorial y la Gerencia, sin participación de los facultativos, y cuando la huelga comenzó el pasado mes de enero, constituye un auténtico despropósito que desvirtúa el ejercicio de un derecho fundamental constitucionalmente protegido.

Las guardias localizadas que deben ser reguladas
Por otra parte, los médicos acordaron trasladar formalmente a la Dirección Territorial del INGESA la necesidad de regular las guardias localizadas, una reivindicación histórica que continúa sin resolverse en Ceuta.
El sindicato denuncia que los facultativos permanecen localizados durante horas o incluso días consecutivos percibiendo apenas 10,5 euros por hora, sin una regulación clara sobre tiempos máximos de disponibilidad, descansos posteriores o compensaciones cuando son activados durante la madrugada para realizar intervenciones urgentes y deben reincorporarse posteriormente a su jornada ordinaria.
Mientras la práctica totalidad de los servicios de salud del país disponen de una regulación específica para este tipo de guardias, Ceuta continúa siendo una excepción que sitúa a los profesionales en una situación de permanente disponibilidad incompatible con unas condiciones laborales dignas y con la seguridad asistencial.
Malestar entre los facultativos
El Sindicato Médico considera que los acuerdos adoptados reflejan el profundo malestar existente entre los facultativos, que, tras seis meses de conflicto, observan cómo la respuesta de la Administración continúa siendo la imposición y la ausencia de negociación.
Para el SMC, el diálogo no puede sustituirse por decisiones unilaterales ni el ejercicio del derecho de huelga convertirse en un motivo de represalia profesional.
El colectivo reitera su voluntad de seguir defendiendo una sanidad pública de calidad y advierte de que, si el Ministerio de Sanidad y el INGESA mantienen la misma actitud, las movilizaciones no solo continuarán, sino que se intensificarán en los próximos meses.







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