El Sindicato Médico de Ceuta (SMC), actuando en representación de la Confederación Española de Sindicatos Médicos (CESM), ha manifestado su firme rechazo a los servicios mínimos establecidos para las próximas jornadas de huelga.
Según el colectivo, estas medidas han sido impuestas de manera autoritaria y buscan silenciar el malestar de los profesionales.
Denuncia de servicios mínimos abusivos y falta de diálogo
El principal motivo de indignación del SMC radica en que los servicios mínimos para la huelga, programada entre el 18 y el 22 de mayo, han sido fijados sin una negociación previa con los representantes de los trabajadores.
El sindicato ha presentado alegaciones formales contra lo que consideran una decisión unilateral del Instituto Nacional de Gestión Sanitaria (Ingesa).
Para el colectivo médico, esta actuación no es un hecho aislado, sino que responde a una dinámica de ausencia de diálogo que se ha repetido en otros conflictos recientes, como la implantación de la jornada de 35 horas.
El SMC advierte que fijar servicios mínimos desproporcionados supone una limitación encubierta del derecho fundamental de huelga, impidiendo que la movilización logre el impacto necesario para transformar el sistema.
El objetivo de la huelga médica: un estatuto propio y mejores condiciones
La movilización, que se desarrollará a lo largo de toda una semana dentro del calendario nacional de movilizaciones, nace de problemas estructurales que afectan a la calidad asistencial. Entre las reivindicaciones principales de los médicos se encuentran:
- La falta de negociación de un estatuto propio para la profesión médica.
- La lucha contra la sobrecarga asistencial que arrastra el sistema sanitario público.
- La denuncia del deterioro de las condiciones laborales y la precarización del sector.
El sindicato insiste en que el objetivo de estas protestas no es político ni corporativo, sino la defensa de un modelo sanitario sostenible que garantice la seguridad y la atención de calidad para todos los pacientes.
Impacto en la asistencia y responsabilidad institucional
El SMC ha expresado su pesar por las consecuencias que estos paros puedan tener en la ciudadanía, lamentando la suspensión de consultas y procedimientos quirúrgicos.
Sin embargo, subrayan que la responsabilidad última de que este conflicto continúe abierto recae sobre el Ministerio de Sanidad y el Ingesa.
A pesar de que se estima la cancelación de cientos de miles de citas y decenas de miles de cirugías en toda España, el Ministerio continúa sin abrir un espacio real de negociación.
Desde el SMC se denuncia que la estrategia de la administración es trasladar una falsa imagen de normalidad asistencial, ocultando la crisis real que viven los centros sanitarios.
El colectivo médico de Ceuta reitera que la sanidad pública no puede sostenerse mediante la imposición y el silencio institucional. Los profesionales exigen que se reconozca su labor y se ponga fin al bloqueo que impide mejorar un sistema que consideran al límite de su capacidad.






