El Sindicato Médico de Ceuta (SMC) ha formalizado este jueves su apoyo total a la huelga convocada por el Sindicato de Médicos Inspectores de la Seguridad Social (SIMEDISS) para el próximo lunes 27 de abril.
Esta movilización se integra en un marco de protesta mayor, coincidiendo con la huelga médica nacional programada entre el 27 y el 30 de abril, lo que incrementa la presión sobre el Ministerio de Sanidad.
Causas del conflicto: sobrecarga y falta de diálogo
La organización médica ceutí ha sido clara al señalar que el conflicto no es una situación aislada, sino el resultado de problemas estructurales que se han ido cronificando con el tiempo. Entre las principales quejas que han llevado a los profesionales a la calle destacan:
- La ausencia de diálogo por parte de las autoridades sanitarias.
- Una sobrecarga asistencial insostenible para la plantilla actual.
- La escasez de medios técnicos y humanos para desarrollar su labor con garantías.
Retrasos críticos: pacientes a la espera durante 700 días
Uno de los puntos más alarmantes denunciados por el sindicato es el impacto directo que esta falta de recursos tiene sobre los ciudadanos. Según los datos expuestos, la actual desorganización del sistema está provocando demoras que superan los plazos razonables para la gestión de prestaciones básicas.
Se han detectado casos en los que la primera valoración de incapacidad se produce tras más de 700 días de baja. Esta situación no solo vulnera los derechos de los ciudadanos, sino que compromete seriamente la seguridad jurídica de los profesionales médicos y la calidad del acto sanitario en sí mismo.
Apoyo institucional y unidad del colectivo médico
El descontento de los inspectores médicos no es un hecho aislado en el sector. La Asamblea General de la OMC (Organización Médica Colegial) también ha manifestado su respaldo explícito a los médicos inspectores de la Seguridad Social, validando la legitimidad de sus reivindicaciones.
Con estas movilizaciones, el SMC busca visibilizar una situación de precariedad que afecta tanto a la valoración de incapacidades temporales como permanentes, exigiendo una respuesta inmediata de Sanidad para frenar el deterioro del sistema público de salud.






