Este 15 de septiembre de 2025 será un día histórico en Ceuta al ser este lunes cuando la ciudad reciba el primer cable de la interconexión con la Península, estando presente para esta jornada la presidenta de Red Eléctrica Española, Beatriz Corredor.
En la Explanada-aparcamiento de la playa del Chorrillo, Corredor estará acompañada del presidente de la Ciudad, Juan Jesús Vivas; del secretario de Estado de Energía, Joan Groizard; y la delegada del Gobierno en Ceuta, Cristina Pérez, para una ocasión en la que se estará llevando a cabo una visita a las obras de la interconexión entre la Península y la ciudad autónoma.
De acuerdo con lo que explica la propia Red Eléctrica este proyecto “dotará a la ciudad de una mayor calidad y seguridad en el suministro eléctrico e incrementará la penetración de energías renovables procedentes de la península, impulsando el desarrollo económico y social de la ciudad autónoma”.
Las labores previas
A principios de abril de este año, cuando las labores se centraban en la edificación de dos subestaciones, Diego Martínez, director de Fomento de la Delegación del Gobierno en Ceuta, informaba que todo estaba casi listo para que la ciudad autónoma pudiera recibir el cable.
En ese momento se adelantaba que la central de esta instalación estaría localizada en el recinto de la Autoridad Portuaria y que lo que queda por rematar eran las dos subestaciones que estarían localizadas a la entrada de la mencionada entidad y en el área trasera de Endesa.

Posteriormente, a finales de agosto, se conocía otro paso más hacia la interconexión eléctrica entre la ciudad y la Península. Y es que en ese momento el buque cablero Giulio Verne, perteneciente a la empresa Prysmian, líder mundial en cables submarinos, se encargaba de tender el cable eléctrico en el fondo marino dirección Ceuta.
Eran en concreto los trabajos del tendido que partían de la costa peninsular, frente al litoral de La Línea de la Concepción, con la previsión de que se continuara con la extensión del cable en el fondo marino. La conexión avanzaría a lo largo de 58 kilómetros hasta la costa ceutí.
Ceuta dejará de ser una isla energética
Hay que destacar que las obras del cable eléctrico submarino de esta iniciativa buscan un objetivo concreto: que la ciudad deje de ser una isla energética. Asimismo, las actuaciones desarrolladas por Red Eléctrica, la filial de Redeia encargada del transporte y la operación del sistema eléctrico a nivel nacional, prometen traer consigo mejoras.
Un tubo de 500 metros bajo el lecho marino será el canal por donde entrará el propio cable que conectará a la ciudad autónoma con la Península. Se ha explicado que este cable irá soterrado en cuanto a la parte terrestre del trazado que ocupará el mismo.
En cuanto a la transición del mar a la tierra, esta la permitirá una perforación horizontal que evita cualquier perjuicio en las playas o a las especies que habitan bajo las corrientes marinas.
Sobre la importancia del cable eléctrico submarino
El proyecto del cable eléctrico submarino se constituye como una acción que posibilitará al sistema ceutí los mismos estándares de seguridad y calidad del suministro de la Península.
Es este motivo precisamente por el que se considera de vital importancia esta ejecución. Dejar de ser una isla energética tiene sus ventajas. Esto significa que, si se produce un apagón, una situación que es recurrente en la ciudad, no toda la población sufrirá la falta de este bien básico.
Barriadas como el Príncipe o Benzú han sido de las que más se han encontrado en esta desafortunada situación. Esta acción permitirá a los vecinos de Ceuta hacer uso de este servicio sin inconvenientes.
Asimismo, con la incorporación de Ceuta al sistema eléctrico peninsular, beneficiándose de su cuota de generación renovable, habrá una reducción de gases de efecto invernadero, estimada en unas 300.000 toneladas al año, lo que redundará en una mejora de la calidad del aire en la ciudad autónoma y en todo el Estrecho de Gibraltar, contribuyendo a lograr los objetivos para 2030 del Plan Nacional Integrado de Energía y Clima.






