Vox Ceuta ha anunciado este miércoles que "contribuirá activamente a la ofensiva política y jurídica" que la formación desplegará a nivel nacional para "frenar" la reciente medida de regularización masiva de inmigrantes impulsada por el Gobierno.
El partido ha señalado, en nota de prensa, que es “arbitraria, destructiva y profundamente lesiva para los intereses nacionales” y por ello actuará para frenarla.
"En riesgo la identidad, la soberanía y la propia estabilidad del Estado"
El presidente y portavoz de Vox Ceuta, Juan Sergio Redondo, avisa de que es “una decisión irresponsable” que “pone en riesgo la identidad, la soberanía y la propia estabilidad institucional del Estado”.
“No es solo una acción relacionada con la política migratoria, es un acto de descomposición nacional impulsado por el socialismo más antiespañol”, señala la formación.
Para Vox está claro que la medida “no responde al interés general, sino que nace forzada por aquellos grupos políticos que han hecho de la desnaturalización de España su hoja de ruta”.
En este sentido, Redondo afirma que “se trata de una cesión ideológica que solo busca debilitar las estructuras del Estado y romper los equilibrios sociales”.
Ceuta, punto de permanente emergencia
Vox advierte además de las consecuencias directas que esta política ya está teniendo en la ciudad: “Ceuta lleva años soportando una presión migratoria insostenible, y decisiones como esta no hacen más que agravar una situación que ya es límite”, apunta el líder de la formación en la ciudad.
“Estamos viendo un efecto llamada demoledor que colapsa los servicios públicos, tensiona la convivencia y desborda la capacidad asistencial y económica de la ciudad”, añade Redondo. Por ello califica esta política migratoria como “suicida” y asegura que “convierte a Ceuta en un punto permanente de emergencia”.
Ceuta "vive en un constante reclamo de auxilio"
De esta manera, Vox ha denunciado en reiteradas ocasiones que la ciudad “vive en un constante reclamo de auxilio ante la falta de respuesta eficaz por parte del Gobierno central". “Mientras en Madrid se toman decisiones ideológicas, en Ceuta sufrimos las consecuencias reales; saturación, inseguridad y colapso institucional”, condena el presidente del partido en la ciudad.
Un escenario ante el que Redondo reitera el compromiso de su formación en línea con la estrategia nacional; “No vamos a quedarnos de brazos cruzados. Vox Ceuta estará en primera línea de la ofensiva política y jurídica para frenar esta medida, plantando cara en las instituciones y en los tribunales”.
Vox Ceuta concluye reafirmando su decidida apuesta por una política migratoria firme y en defensa de nuestras fronteras, frente a lo que consideran “una deriva irresponsable que compromete el futuro y la estabilidad de Ceuta y de España”.







A llorar a la cueva.
Llorale a Mohamed IV, colono.
No es inmigración, es una sustitución étnica.
Todo por los votos, todo por la pasta.
Tranki todo el mundo... Que los de corazón blanco la van a acoger en sus casas y a mantener, para que ninguno duerma en la calle o pase hambre... Y todo sin pedir dinero público par ellos
El corolario de las manifestaciones de VOX es la "descomposición de España" en todos sus órdenes: social, económico, de seguridad y sanitario. El enloquecido Sánchez ha estado llamando a las puertas del infierno y éstas se han abierto de par en par con la regularización de inmigrantes ilegales. Ha abierto la caja de Pandora y han salido rayos y truenos de ella en forma de cientos de miles de inmigrantes africanos procedentes de Somalia, Sudán, Mali, Nigeria, Níger y otros del Sahel y del Cuerno de África que se han encaminado a la frontera sur de Argelia (pagando el viaje en dinero y en vidas) para alcanzar la costa argelina y desde allí embarcar hacia las costas españoles de Baleares, Levante o Andalucía. Por su parte, en el oeste, riada de africanos se encaminan a través de Marruecos hacia Ceuta para acogerse en el Ceti. Es una locura. Ya no es una inmigración, es ÉXODO, como declara el francés Guy Sorman, economista, filósofo y periodista. España no puede y no debe acoger a todos esos inmigrantes ilegales que quieren acogerse a la regularización, y los que no la consigan, no serán expulsados, continuarán aquí, en España. Vamos a sobrepasar la cifra de 50 millones de habitantes, cuando hace una década éramos alrededor de 40. Es una auténtica locura. Lo proclaman la UE, los países europeos, la policía, los organismos que se encaragarán de manejar ese volumen de papeles para la regularización, la ciudadanía, a excepción de los lacayos que viven a la sombra del Gobierno, que apelan constantemente a que ya están aquí, con sus familias y empadronados con niños escolarizados (están aquí porque en su día no fueron expulsados, debido a las fronteras abiertas y a la manipulación de la Ley de Extranjería), es decir, a la humanidad, pero cuando se apela insistentemente a la humanidad es siempre garantía de que detrás hay gato encerrado. No se trata, como dicen sindicatos y patronal, de economía y puestos de trabajo, es sobre todo de convivencia entre los que están (nativos autóctonos) y los que llegan desde todos los puntos cardinales desde países tercermundistas para conformar una sociedad multiétnica, multirracial y multicultural, sociedad difícil de gobernar, inestable, problemática, explosiva, guetizada en etnias, razas, procedencia y culturas y peligrosa. Escribe GIOVANNI SARTORI, (pág. 117), en La Sociedad Multiétnica: "(...) y la experiencia es que el inmigrado extracomunitario se integra prioritariamente en redes étnicas y cerradas (para ellos y sus hijos) de mutua asistencia y defensa. Y después, en cuanto una comunidad tercermundista alcanza su masa crítica, la perspectiva es que comience a reivindicar los derechos de su propia identidad cultural religiosa y que acabe por pasar al asalto de sus presuntos opresores ("los nativos)". En la pág. 119, escribe SARTORI: "(...) A lo que hay que añadir que la entrada ilegal no se sanea, en el fondo, por sucesivas legalizaciones en masa. Porque, incluso así, el defecto de origen permanece vivo. Y siegue siendo cierto que una inmigración incontrolada y que escapa a los criterios y controles de entrada es a la fuerza una "mala inmigración" (lo que no quiere decir que esté compuesta por personas malas)". Llegados hasta aquí, espero que este comentario (si se publica) haga pensar a los buenistas de fronteras abiertas, a los dogmáticos y a los de ¡es la economía, estúpidos! Buen día y pongan su espíritu crítico a trabajar.
Qué más da todo lo qué escribes ? Aquí lo único bueno es que Abascal, siga llevándose el dinero fresquito.😂😂😂😂😂😂😂😂😂😂😂😂😂