Una empresa con sello en Ceuta es la encargada de dotar a la nueva Estación Marítima de un sistema de control. Se trata de Electrónica Valero S.L., que ha sido elegida tras las tres ofertas que han presentado otras compañías.
A partir de la publicación de la asignación, le quedan cuatro meses por delante para implementar todo el material necesario que, en un futuro, garantice la entrada segura de los pasajeros que cruzan el Estrecho.
El presupuesto con el que cuenta asciende a 328.204 euros, una cifra que se ajusta al monto ofrecido en el proceso de licitación. Esta actuación, que en breve será puesta en marcha, se suma al reciente avance respecto a la colocación de módulos acristalados para el puesto de la Policía Nacional en la infraestructura.
Mobiliario
Aunque pasen desapercibidas, estas herramientas están presentes en el transcurso de cada viaje. Cada vez que cualquier persona pasa por las estancias de la Estación Marítima, están ahí para velar por su protección.
El mobiliario a integrar estará compuesto por cuatro pasillos y puertas unidireccionales. Las últimas incluyen sensores antirretornos con el propósito de evitar entradas que no hayan sido autorizadas durante las accciones de desembarque a pie en esta estancia del puerto.
Los primeros estarán monitorizados y tendrán que salvaguardar la canalización y el control de los usuarios. El objetivo último no es otro que cerciorar un tránsito adecuado. La institución exige en sus pliegos técnicos que estos cuenten con puertas retráctiles dobles para bloquear con certeza el paso de los peatones de tal modo que no accedan individuos a áreas restringidas, es decir, a zonas que requieren de un permiso para estar en ellas.
Adaptación a la movilidad reducida
Uno de los aspectos claves que debe contemplar toda la maquinaria a instalar es su adaptación usuarios con movilidad reducida. La finalidad es garantizar una entrada igualitaria y evitar cualquier obstáculo para ellos. Es este motivo por el que se podrán incorporar a la estructura original carriles adyacentes que presenten la suficiente anchura para dicho propósito.
Otra de las exigencias establecidas por la Autoridad Portuaria es que cada uno de los elementos que integran el sistema cuenten con dos lectores en el gabinete. Si no, en su defecto, deben estar localizados en un poste o soporte externo. Cada pasillo debe contar con notificaciones visuales y audibles para facilitar la comprensión de las señales por parte de los pasajeros.
Más allá de su adecuación a este colectivo y de estos requisitos, los dispositivos deben estar diseñados de tal modo que estén preparados ante un caso de apagón. Tienen que permitir la acción de la entrada retráctil a través de energía mecánica intrínseca.
Preparado para apagones
No es un mero capricho. La intención final de este condicionante es facilitar su uso en caso de emergencia o corte de electricidad sin que sea precisa una batería de respaldo u otra fuente de alimentación equivalente.
Debe operar de modo automática y debe ser bidireccional para posibilitar la circulación de los viandantes en ambas direcciones. Cada una de las mismas tiene que permitir su configuración de manera independiente en uno de tres estados que contempla el sistema.
Ello significa que este se adaptará a mostrarse libre, cuando se le dé luz verde al paso de todas las personas en cualquier condición; controlado, en el momento en el que cada uno de los individuos tenga que presentar un medio de autenticación que sea válido ante el lector para poder continuar su ruta o bloqueado, una modalidad que conlleva que nadie pueda moverse por la zona. Esta última ni si quiera reacciona ante estas formas de acreditación.






