Hace unas semanas, el presidente Vivas se entrevistó con el ministro de Hacienda y Administraciones Públicas, Cristóbal Montoro. Se habló allí de lo divino y de lo humano.
Y, entre cosas, se abordó la pretendida reducción de los tipos impositivos del IPSI para los 'productos gancho'. Vamos, que con esa reducción merezca la pena viajar a Ceuta para comprar esos determinados artículos. Ceuta no quiere correr ningún riesgo y deseaba que la bajada en su recaudación al reducir el tipo del IPSI se lo sufragara el Estado.
Hasta ahí todo normal: sin embargo, en esta ocasión, aunque la voluntad política es permanente y no se puede poner en duda por parte del Ministerio y menos, por la del ministro Montoro, no se ha encontrado la fórmula adecuada para que el Ministerio ofrezca luz verde a esa bajada del IPSI y la posterior compensación. Las razones pueden ser diversas, pero, en definitiva, no se ha dado esa luz verde. Se ha encontrado un camino intermedio y es elegir un solo producto, rebajar su IPSI, el Estado pagará la compensación y se someterá a una prueba. Si funciona, todos contentos y se podría hablar otra vez de los 'productos gancho'. Si la prueba no es buena, carpetazo al asunto y otra cosa.
Después de aquella reunión escribí una información donde indicaba que la Ciudad no iba a bajar los tipos del IPSI. ¿La razón? El Estado no estaba dispuesto a compensar la cantidad que se iba a dejar de recaudar y se buscaba un camino intermedio que era poner un producto a prueba del mercado. Hasta ahí las conclusiones de esa información.
Pues bien, en la jornada de ayer, el presidente Vivas, como quien no quiere la cosa, dejó caer a lo largo de su respuesta a la pregunta de los tipos impositivos del IPSI, que el Estado nunca se ha negado a la compensación. El presidente sabe, a la perfección, que ahora no es el momento, sabe cual es la respuesta que encontró en esa reunión, porque de otra manera, no se hubiera propuesto hacer la prueba con un solo producto, ni tampoco, como reconoce Vivas, cada vez que allí se habla de este tema, siempre sacan a colación que la media del IVA es superior al quince por ciento y la media del IPSI supera en dos décimas el cuatro por ciento.
Vuelvo a repetir que el Estado, hoy por hoy, no está dispuesto a compensar ese dinero. ¿Las razones? No son mi problema, sino, en todo caso, que, a lo mejor, los argumentos que hasta ahora ha expuesto la Ciudad no son lo suficientemente consistentes para convencer a los responsables del Ministerio.
Señor Vivas, no he mentido. Sabe perfectamente que tengo razón en lo que he publicado. Cierto es que no se le pueden pedir más esfuerzos al Ministerio de Hacienda, pero yo no tengo la culpa que haya fracasado en este punto concreto. Ni tampoco tengo la culpa que sea imposible crear una sociedad mixta para convertirse en el cuarto operador en el Estrecho. Ni que los partidos de la oposición hayan subido su tono crítico en este Debate del Estado de la Ciudad, poniéndose usted más nervioso de lo normal.
He contado lo que allí se habló. No he mentido y la información es correcta. Es verdad que todo es según con el cristal con el que se mire, o si el vaso está medio lleno o medio vacío. Ahí le dejo elegir, pero lo mismo encontramos que está más vacío de lo que suponemos.





