Convocadas por la Ciudad y la FPAV, decenas de personas acudieron a la Plaza de los Reyes para leer el comienzo de ‘El Quijote’ en el ‘Día Internacional del Libro’
Organizado por la Consejería de Cultura y la La Federación Provincial de Asociaciones de Vecinos, la denominada FPAV, la calle se llenó de personas que leyeron el clásico universal de las letras españolas. Así, cuando el reloj marcaba pocos minutos sobre las dieciocho horas, y en la Plaza de África el sol doraba el paisanaje, las voces de los más pequeños –y la de algunos adultos– atronaron para recordar las alocadas y geniales peripecias de Alonso Quijano.
De tal modo, el acto programado, un hermoso homenaje al libro en lengua castellana más universal, ‘El Ingenioso Hidalgo Don Quijote de la Mancha’, obra de Miguel de Cervantes Saavedra, fallecido en estos días hace justo 398 años, fue, en realidad, una especie de terremoto para las conciencias adormiladas de estos lúgubres tiempos. Tal vez por ello, y pese a que la convocatoria había sido emitida por la FPAV y la Ciudad, y por ende debiera haber significado la asistencia de cientos de ceutíes, fue circunstancia más que lamentable el hecho de que la plaza, en realidad, presentaba un aspecto que se antojaba lejos del lleno.
“El libro y la cultura en general es igual a futuro”, comentaban desde la FPAV “de ahí que hayamos tratado de aglutinar al mayor número de personas para participar en este acto y que así aporten su granito de arena en un día tan importante como éste”, señalaban con buena intención los organizadores.
Así, poco a poco, y tras un comienzo en el que a los chicos, algo tímidos, les costó subir al escenario habilitado en la Plaza de los Reyes, finalmente el acto derivó en una entrañable ceremonia en la que se procedió a comenzar el universal libro y leer hasta pasado un buen trecho.
Quienes se encargaron de dar lectura al fragmento correspondiente, muchos de ellos jóvenes provenientes de las distintas barriadas de la ciudad autónoma, recibieron asimismo y a modo de obsequio, distintos ejemplares de libros míticos como ‘Las mil y una noches’, ‘El talismán de oro’ o ‘Leyendas con poderes mágicos’ así como globos que hicieron, también, las delicias de juegos y diversiones al aire libre.
En rigurosa fila india, ancianos, adultos y niños, hombres y mujeres de nuestra ciudad, iban esperando su turno para acceder a donde se situaba el atril y dar rienda suelta a la lectura del gran libro cervantino: “Estoy muy contenta”, decía una chica, de la barriada de Otero, “aunque al principio estaba algo nerviosa por eso de que no suelo leer en público”, añadía. A su lado, un niño llamado Karim, repasaba, mascullando entre labios, el denso y exquisito texto que le tocaba por leer a continuación. Algo similar hacía otra mujer quien, sin embargo, aún no estaba “convencida del todo en salir” a la palestra para leer.
“En un lugar de la Mancha, de cuyo nombre no quiero acordarme, no ha mucho tiempo que vivía un hidalgo de los de lanza en astillero, adarga antigua, rocín flaco y galgo corredor”, escuchaban con atención los vecinos de los bloques, alguno de ellos asomados y cigarrillo en mano, los clientes de los cafetines de la plaza, los viandantes y curiosos, o los taxistas que, en su parada contigua, aguardaban a un nuevo viajero, escenas que reflejan las estampas de las ciudades, esas imágenes que, con sumo arte, supo plasmar, en ‘El Quijote’ o en otras grandes obras, el maestro de Alcalá de Henares.
El origen del ‘Día Internacional del Libro’ data de 1926
El origen del ‘Día del Libro’ se remonta a 1926. El 23 de abril de 1616 fallecían Cervantes y Shakespeare. También en un 23 de abril nacieron – o murieron – otros escritores eminentes como Maurice Druon, K. Laxness, Vladimir Nabokov, Josep Pla o Manuel Mejía Vallejo. Por este motivo, esta fecha tan simbólica para la literatura universal fue la escogida por la Conferencia General de la UNESCO para rendir un homenaje mundial al libro y sus autores, y alentar a todos, en particular a los más jóvenes, a descubrir el placer de la lectura y respetar la irreemplazable contribución de los creadores al progreso social y cultura.
‘El Quijote’, con violín y guitarra de fondo
A cargo del ‘Dúo Belcorde’, la Biblioteca acogió un recital en homenaje al IV centenario del libro
Con motivo de la celebración del ‘Día del Libro’, la Biblioteca Pública, de la Consejería de Educación, Cultura y Mujer, organizó el concierto ‘Música en los tiempos del Quijote: violín y guitarra’, que protagonizó el ‘Dúo Belcorde’, formado por el violinista Manuel Briega y el guitarrista Adrián Fernández Arcediano. La actuación, con la que se trataba de conmemorar el IV Centenario de la publicación de la segunda parte de la inmortal obra de Miguel de Cervantes, se llevó a cabo en la planta baja de la Biblioteca Pública ‘Adolfo Suárez’.
‘Música en tiempos del Quijote’ mostró una cuidada selección del ‘Dúo Belcorde’ de música barroca, con temas contemporáneos de Cervantes y otros inspirados en la novela, fruto de la rápida fama que alcanzó la obra cervantina. Violín y guitarra española conforman un dúo de gran interés y muy apto para este tipo de repertorio, gracias a lo polifacético de estos dos instrumentos, a la variedad tímbrica, melódica y armónica de los mismos, y a la perfecta simbiosis que se crea entre ellos. El ‘Dúo Belcorde’ ha realizado recientemente una gira de conciertos en Japón invitado por el gobierno de este país.
Respecto a sus componentes, cabe destacar que Manuel Briega, natural de Campo de Criptana (Ciudad Real), es profesor superior de Violín y Música de Cámara por el Real Conservatorio Superior de Música de Madrid, donde se graduó con Premio de Honor Fin de Carrera. Formó parte de orquestas como la Sinfónica de Estudiantes de la Comunidad de Madrid, la Sinfónica de Albacete, Orquesta de Chamartín (Madrid), la Filarmónica de España, la Filarmónica de Madrid.
El otro miembro del dúo, Adrián Fernández Arcediano, nacido en Puertollano (Ciudad Real), estudió guitarra en el Conservatorio Profesional de Música Pablo Sorozábal de su localidad natal, y posteriormente amplió su formación en el Conservatorio Superior de Música Rafael Orozco de Córdoba. Realiza conciertos como solista por España y ha sido premiado en concursos nacionales e internacionales. En la actualidad es profesor de guitarra en varias escuelas de música de la provincia de Ciudad Real y preside Arpegionne, una asociación que fomenta el desarrollo de la música con guitarra en todos sus aspectos y manifestaciones. Recientemente, ha grabado el álbum Decantando versos junto a la rapsoda Clarisa Leal y se encuentra de gira por el país.










