Melchor, Gaspar y Baltasar desembarcarán en el Muelle España a las 11:15 horas
La magia de Sus Majestades los Reyes Magos inundará la ciudad desde la mañana, para gloria de los más pequeños de cada casa. Porque Melchor, Gaspar y Baltasar desembarcarán en el Muelle España, donde se espera sus llegadas a las 11.15 horas. De ahí, y seguramente tras saludar a los niños que se acerquen, siempre de la mano de sus progenitores o familiares, partirán hacia el Palacio de la Asamblea, donde a mediodía serán recibidos por el presidente Vivas.
Así comenzará una jornada mágica, que perdurará toda la tarde por las calles de la ciudad, gracias a la tradicional cabalgata, y que romperá en la noche de todas la noches: la de la ilusión, la de la alegría, la de la sonrisa de los niños al despertar y ver sus regalos.
Pero, por orden cronológico, es preciso señalar que la Viceconsejería de Juventud y Festejos ha organizado una Cabalgata de Navidad solidaria, pues las carrozas lucirán publicidad previo pago de los anunciantes y ese dinero irá íntegro para el Banco de Alimentos de Ceuta. Sus Majestades de Oriente desfilarán desde las 17.30 horas por San José y a las 19.30 horas saldrán de la Plaza de Maestranza para recorrer el centro de la ciudad.
Pasacalles, música y 1.500 kilogramos de caramelos amenizarán esta Cabalgata de Navidad, compuesta por un total de siete carrozas, entre ellas, las de los tan esperados Melchor, Gaspar y Baltasar, a quienes los niños ceutíes pudieron hacer llegar sus encargos de viva voz en el fin de semana que ayer terminó, cuando fueron recibidos, tanto el sábado como el domingo, en el Palacio de la Asamblea. En ambas jornadas, los niños mostraron su ilusión por recibir la recompensa a un año en el que, dijeron todos, sin excepción, fueron buenos, sentencia sobre la que tendrán que pronunciarse Sus Majestades mágicas, llegadas de Oriente en sus rimbombantes camellos.
De tal manera, todo está preparado para que un año más, una de las citas más entrañables y familiares de los doce meses se desarrolle con armonía y felicidad. Por esta razón, el personal de Festejos, así como todas las entidades colaboradoras, han trabajado duro en las últimas fechas para que todo esté acorde con el día y nada pueda fallar ni, sobre todo, mancillar la sonrisa de los pequeños ceutíes.






