La ministra de Defensa, Margarita Robles, visitará el próximo martes, justo después de Navidad, el acuartelamiento Coronel Galindo, sede del Regimiento de Caballería Montesa número 3. Robles, quien telefoneó a la familia del joven Abdel-lah nada más saber de su fallecimiento en accidente de tráfico, girará visita específicamente al cuartel en donde estaba destinado el ceutí.
La titular de Defensa ha demostrado su humanidad en muchísimos de los gestos que ha tenido no solo con Ceuta sino con otros territorios de España en donde se han producido bajas en las filas del Ejército. Esos gestos demostrados hacia las familias no son solo dignos de ser remarcados sino que evidencian la cercanía de quien lleva las riendas políticas de un ministerio de tanto peso.
Las pérdidas de miembros de las Fuerzas Armadas dejan huérfanos a quienes conforman una gran familia. Sucedió en Caballería con el fallecimiento de Abdel-lah pero antes también con otras unidades que se han visto salpicadas por situaciones trágicas. El Ejército es una gran familia unida que no deja atrás a sus hijos, a los que cuida y apoya. Por ende mantiene ese mismo espíritu para con sus familias. Robles ha asumido a la perfección esa muestra de respeto y conciliación haciéndola suya y demostrando la humanidad cada vez que se producen pérdidas irreparables.
El próximo martes girará visita a la ciudad, momento que aprovechará para mantener un encuentro con los medios de comunicación y despachar con el comandante general y el resto de componentes de la cúpula castrense siempre tan necesitada de un respaldo a nivel nacional para que los proyectos previstos salgan adelante y los recursos necesarios se dispongan al momento y con suficiencia.






