Vuelve a suceder, la festividad de la Virgen del Carmen, lejos de desvanecerse, logra reunir otro año más a cientos de feligreses que incondicionalmente la arropan en este 16 de julio, día en el que sale de su refugio para bendecir a Ceuta por tierra y mar.
A las 18:00 horas la Virgen del Carmen de la Almadraba cruzaba la puerta de la Iglesia de Los Remedios bajo la mirada atenta de todos los que se acercaban hasta este templo de nuestra ciudad, sede temporal de la imagen.

¡Viva la Virgen del Carmen!
El color azul de las camisetas de los costaleros, muchos de ellos descalzos y otros con la lección aprendida del año pasado -muchos quemaron la planta de sus pies en 2024- ha inundado la puerta del templo sagrado.
Al grito de “¡Viva la Virgen del Carmen! ¡Guapa, guapa y guapa!”, la guardiana de los marineros ha visto la luz del sol bajo aplausos y miradas de devoción e ilusión.
Cargada de flores
La Virgen ha partido cargada de flores, así como de obsequios elaborados por los usuarios de Cruz Blanca a sus pies, una promesa cumplida por los feligreses a nuestros mayores.
Y es que esta mañana se había vivido un momento emotivo con la visita a este núcleo de nuestra ciudad.
Pies descalzos
Los pies descalzos de algunos costaleros se llevaban las miradas de muchos de los seguidores de la Patrona de los Marineros.
Las calles del centro se han llenado de admiradores, devotos que, de casa, venían con camisetas que reflejaban la imagen de la guardiana del Mar, la luz que alumbra el camino de los que están a la ventura de las aguas.
El descenso
Desde la Iglesia de los Remedios, a hombros de sus devotos, ha descendido la Virgen del Carmen por la calle Real hasta el Revellín, continuando por la Plaza de la Constitución en dirección al Muelle deportivo.
A la altura del Revellín, los costaleros han dejado paso a las costaleras, que también vestían sus camisetas con la imagen de la Patrona de los marineros.
Los gritos de “¡Viva la Virgen del Carmen!” no han cesado a lo largo del recorrido y la Salve María también ha acompañado en ciertos puntos del camino.

La llegada al Muelle Deportivo
Tras el largo recorrido a pie, la Reina de los Mares ha llegado hasta el Puerto Deportivo.
La Virgen del Carmen ha sido posada en el barco de pesca Santorum, prestado por los trabajadores de la Almadrabeta.
Aplausos, móviles en alto para grabar cada segundo de su puesta a bordo, miradas de ilusión y un silencio estremecedor bajo el único grito del capataz guiando a sus costaleros con el único objetivo de guardar la imagen de la Virgen ha marcado el ambiente en su llegada.
Su puesta a bordo ha sido todo un éxito y la Reina de los mares ha emprendido su camino hasta la Almadraba.
La llegada a la Almadraba
A lo lejos, una imagen maravillosa era presenciada por cientos de miradas. La Virgen aparecía escoltada por numerosas embarcaciones que por cuenta ajena han decidido dar amparo a la Patrona de la Armada, de los marineros, a la Reina de los mares.
Y de nuevo, al grito de “¡Guapa, guapa y guapa!” un grupo de devotas, desde el mar, le ha dado la bienvenida a su hogar.
A su llegada, las aguas de la playa de la Almadraba se han convertido en camino santo allá por donde pasaba la Virgen del Carmen.
Cientos de creyentes
Cientos de creyentes se han concentrado en esta playa, a los pies de la ermita de la Virgen del Carmen de la Almadraba, su casa.
Tras atracar y volver a tierra, junto al altar improvisado dispuesto para impartir la misa en su honor, la Virgen del Carmen ha recibido la visita de un gran número de fieles, que no han dudado en tocar el barco que la sustenta en símbolo de respeto y traslado de plegarias, rascando en sus adentros sus más profundos anhelos.

Izado de bandera de la paz
Ha sido el coro de la Hermandad del Rocío el encargado de poner el sonido al ambiente. Por otro lado, el vicario de la ciudad ha recordado este año jubilar y la necesidad de encontrar la paz en el mundo.
En este sentido, y a modo de sorpresa, el presidente de la Federación Provincial de Vecinos, Francisco Segado; y una feligresa de la Virgen del Carmen, han izado una bandera blanca, esta era nada más y nada menos que la bandera de la paz. Este gesto ha demostrado el compromiso de los fieles de la Virgen del Carmen con la búsqueda del bienestar humano.
Además, también han reafirmado la necesidad de velar por la Paz en un mundo que cada vez vive más tensiones políticas y militares.
Misa conmemorativa
La tradicional misa conmemorativa a la Patrona de los mares ha transcurrido, como de costumbre, sobre el arenal de la playa frente a las personas y sus abanicos.
Se ha celebrado siguiendo la tradición en este lugar.
El momento más esperado: la Virgen del Carmen toca las aguas
Finalizada la distinguida misa llegó el momento más esperado por todos los devotos: la Virgen del Carmen era adentrada en las aguas que olean a los pies del que fue su templo.
La Almadraba era testigo de lo pies chapoteando en la orilla, de las carreras que los fieles iniciaban para acompañar a su Reina. La Virgen del Carmen culminaba su cometido, bendecía el mar de Ceuta y regalaba una vez más un día lleno de espiritualidad y fe.





