La Liga Nacional de Fútbol Profesional (LNFP) de Marruecos ha tomado una decisión drástica tras los violentos sucesos ocurridos en la capital del país.
Y es que debido a los graves disturbios registrados en Rabat, las autoridades han tomado como medida la prohibición de forma inmediata el desplazamiento de la afición visitante durante el próximo periodo de la competición.
Se trata de una acción de carácter preventivo que busca frenar la escalada de violencia tras los graves enfrentamientos vividos durante el reciente 'clásico' entre el AS FAR de Rabat y el Raja CA de Casablanca.
Medidas de seguridad extremas en la liga de Marruecos
De acuerdo con lo que se puede leer en el comunicado oficial que fue emitido por la LNFP, se estableció un protocolo de seguridad estricto para los próximos encuentros ligueros.
Entre las acciones adoptadas, destaca por ejemplo que no se reservarán espacios para los aficionados visitantes en los estadios, ni se pondrán a la venta entradas para los seguidores del club que juegue fuera de casa.
Según lo que ha publicado la Agencia de Noticias EFE, estas disposiciones fueron consensuadas en una reunión de urgencia el pasado viernes con todos los actores del fútbol nacional.
Lo que se busca con estas acciones es poder garantizar el desarrollo normal de las competiciones y reforzar las condiciones de seguridad dentro de los recintos deportivos, asegurando así la protección de todos los componentes del juego.
El 'clásico' de Rabat termina con 136 detenidos
La Agencia de Noticias EFE recuerda que el detonante de estas sanciones fue el partido correspondiente a la jornada 17 de la liga nacional, celebrado en el Estadio Moulay Abdellah.
Si bien el encuentro finalizó con una victoria local del AS FAR por 2-1, el protagonismo se desplazó trágicamente a las gradas. Tras los incidentes, la Fiscalía marroquí ordenó la puesta bajo custodia policial de 136 personas.
Según informan medios locales, los disturbios se originaron por provocaciones mutuas que derivaron en una batalla campal en las gradas. Los asistentes presenciaron el lanzamiento de objetos arrancados del estadio, botellas e incluso cinturones, poniendo en grave peligro la integridad del público.
Con este veto al público visitante, las autoridades marroquíes esperan erradicar estos comportamientos violentos que empañan el deporte nacional.






