Al menos 17 personas, entre ellas cinco menores, fueron detenidas en la ciudad de Casablanca, en Marruecos, por su presunta implicación en actos de violencia durante un partido de la primera división del campeonato marroquí de fútbol, informaron este domingo a EFE fuentes de seguridad.
Las detenciones se produjeron antes, durante y después de la disputa del encuentro, celebrado la noche de este pasado sábado en el estadio Mohamed V de Casablanca, en el marco de un operativo desplegado por la policía para prevenir disturbios.
Arrestados a causa de diferentes delitos
Según los datos proporcionados, los arrestados están acusados de delitos como posesión de armas blancas, consumo y posesión de drogas, tenencia de material pirotécnico y lanzamiento de piedras contra las fuerzas del orden, lo que provocó heridas a varios agentes, según las mismas fuentes.
Los incidentes ocasionaron además importantes daños materiales en bienes públicos.
En el marco del mismo dispositivo, la policía interceptó a 104 menores no acompañados en las inmediaciones del estadio, quienes fueron entregados a sus tutores legales.
Continúan las investigaciones para identificar a todos los implicados
Las investigaciones continúan para identificar y arrestar a otros implicados en los hechos, añadieron las fuentes de seguridad.
El partido enfrentó al FAR de Rabat y al Wydad de Casablanca, que ocupan actualmente la segunda y tercera posición de la tabla con 51 y 48 puntos, respectivamente, por detrás del líder, la Renaissance Sportive de Berkane (RSB), con 61 puntos.
El encuentro concluyó con la victoria del Wydad por 2 goles a uno en un partido en el que los locales se marcharon al descanso por delante gracias al tanto del delantero ghanés Samuel Obeng.
En la reanudación, los visitantes igualaron el luminoso con el gol de Abdelfettah Hadraf, pero el Wydad de Casablanca conseguía los tres puntos gracias al gol del sudafricano Thembinkosi Lorch.







La aficion del Rajah, la mayoria son de la clase muy baja, sus canticos son contra el sistema y a favor de Gaza, pero el pan y circo ha de seguir.