El calor invita a refrescarse en Ceuta. La ciudad cuenta con varias opciones para un chapuzón. Playa o parque marítimo, preferencias aparte, se sabe que el segundo cosecha éxito y se salda con un verano “de pleno”.
Rafael Montero Ávalos, gerente del recinto, señala que en este periodo estival las reservas de boletos se han intensificado, sobre todo, en las jornadas entre semana. Normalmente esta tendencia se da en sábados y domingos, pero, desde que abrió sus puertas, las piscinas también son un atractivo en otros momentos.
Calcula que, en base a las solicitudes de las 1.600 hamacas disponibles, se venden alrededor de nueve mil entradas cada siete días, lo que se traduce a una media de unas 35.000 personas al mes en cifras aproximadas.
"No hay billetes"
“Es impresionante. Estamos haciendo pleno. No hay billetes incluso en días de entre semana. A veces nos sorprendemos porque nos quedamos sin sitios y no es que ocurra de forma esporádica, pasa con periodicidad”, comenta.
Otro dato a destacar es que percibe a más usuarios procedentes de Marruecos. “Están viniendo muchos con su reserva hecha. Se desplazan hasta aquí pasar el día. Algunos han estado antes, les ha gustado y han repetido”, detalla.
“Deseo que la gente siga disfrutando del parque como lo hacen hasta ahora y que continúen cuidándolo como siempre. Al fin y al cabo, no es de unos o de otros. Es de todos. Han pasado 30 años y espero que lleguen otros 30 más”, expresa.
Una temporada "normal"
A nivel de mantenimiento y de otros aspectos más allá de la afluencia, todo transcurre sin incidencias. “Está siendo una temporada normal, que es lo que se espera, que no se den grandes problemas y que el parque dé su servicio tal y como está sucediendo”, incide.
Esto es posible también gracias a una pieza fundamental dentro del día a día de las piscinas: los empleados. Ellos son los que permiten que todo esté perfecto antes de que se produzcan las visitas.
Trabajan en esta fase estival alrededor de 80 personas, entre las que se encuentran los socorristas que velan por la seguridad de los bañistas. La cifra es mayor que la que suele darse una vez que arriba el invierno.

Cambio en las bombas
El cierre del verano, época de mayor trasiego en sus instalaciones, conlleva unas labores “más duras” vinculadas a su mantenimiento. Es el momento en el que se desmonta la maquinaria, se arregla y prepara la vegetación y se revisa el sistema eléctrico.
Este año se suma otra tarea más a las de siempre. “Este año coincide con un cambio en lo que es el corazón del parque, es decir, en las bombas. Vienen unas nuevas. Se hará una importante obra para adecuarlas”, expone.
La razón que estriba en su sustitución es la obtención de una mayor eficiencia y la actualización del equipo, que ya ha alcanzado la treintena de edad. “Se busca también el ahorro. Los actuales cumplen su función, pero cada vez es más difícil encontrar piezas cuando surge alguna reparación. Incluso se ha dado el caso de tener que fabricarlas porque ya no se manufacturan”, cuenta.
Costes
El coste para hacer posible su puesta en marcha es también otro de los motivos. “Operan con energía eléctrica. Ya no es solo porque los más nuevos sean bastante más pequeños; también es por su consumo”. El encarecimiento del suministro de luz ha sido otro factor de influencia en la toma de la decisión.
Asimismo, el proyecto también tiene opción a percibir capital de fondos europeos, un importe que será utilizado para “seguir mejorando el parque”. La renovación del dispositivo lleva aparejada un programa de formación dirigido a los técnicos que suelen estar en contacto con el mismo.
Señala que las diferencias entre unos motores u otros son leves y que lo más probable es que los empleados aprendan rápidamente a usarlo. “Llevan toda la vida trabajando con este tipo de maquinaria”, manifiesta.







Ojalá abriese desde mayo a septiembre como antaño, es poco los 3 meses y medio de este año. Se podría abrir la puerta del Poblado, donde la zona de los niños, durante toda la temporada porque es agotador caminar desde la parada de bus hasta la puerta principal con el calor que hace y la vuelta a las 8 y media es lo peor. Los vestuarios necesitan una reforma completa y que se limpien bien varias veces al día.
Lo que le hace falta después de treinta años es una renovación de los vestuarios y servicios que dan pena de cómo están, y actualmente un poquito más de limpieza en ellos
Lo que sería interesante esque bajaran los precios a los residentes ceutíes , porque vienen extranjeros y pagan lo mismo que nosotros siendo municipal . Abría que proponerlo
Con este calor que está haciendo estaría genial que abriesen una noche a la semana. Cena y baño o algo así, de 9 a 12am!