Sucedió ayer entre las 14.30 y las 14.45 horas. Una mujer, de entre 35 y 45 años, destrozaba en plena calle Pepe Remigio, entre los edificios Florencia y Omega, tres vehículos con sus propias manos. A golpes y patadas, la mujer, que estaba acompañaba de un niño de 7 años (que se limitaba a mirar), destrozó tres turismos que se encontraban aparcados en la calle.
Se trataba de un turismo blanco, un todoterreno burdeos y una motocicleta que sufrieron daños en sus retrovisores y en la chapa metálica. Las patadas impactaron tan fuerte que ocasionaron bolladuras.
Una ambulancia se desplazó hasta el lugar de los hechos, pero no hizo falta ninguna intervención. Cuando los sanitarios llegaron, alertados por los testigos, la mujer ya había desaparecido. Igual ocurrió cuando llegó la Policía, ya no estaba la mujer ni tampoco el menor que la acompañaba.
Los agente sí que acompañaron a los propietarios de estos tres vehículos, del turismo, el todoterreno y la moto, para que interpusieran la correspondiente denuncia.
Al parecer uno de los propietarios decía conocer a la autora del suceso, lo que hizo que la Policía pudiera identificarla e iniciar la denuncia.
Según apuntan algunos testigos, detrás del incidente, que duró apenas unos minutos, pueden existir motivos sentimentales, ya que relacionaban con algún parentesco a la autora y a uno de los propietarios de los vehículos que fueron dañados.





