Magistrado del Tribunal Supremo, Baena Ruiz trató las novedades en el Derecho de Familia
Toda vez que la edición sexta de las Jornadas Jurídicas quedaran inauguradas, dieron comienzo las ponencias, siendo la primera la que ofreció Eduardo Baena Ruiz, magistrado de la Sala de lo Civil del Tribunal Supremo, que tras ser presentado por Ignacio Sierra Gil de la Cuesta, también magistrado del Tribunal Supremo, analizó las últimas resoluciones del mismo órgano en materia de Derecho de Familia.
Así, por espacio de una hora, surgieron principios, palabras o ideas que, a buena parte de la sociedad, le son familiar: divorcios, potestad, desamparo, tutela. “Es necesario que se cumplan dos requisitos para que surja la situación de desamparo”, dijo el experto, “una, el incumplimiento por parte de las personas obligadas a la protección del menor y dos, la efectiva privación para este de una asistencia material o moral”. “La sala no puede fijar doctrina con una fórmula tan cerrada y contundente como la pretendida por la recurrente”, valoró, para añadir al respecto que “algunas veces se acude al Tribunal Supremo pretendiendo que establezca una doctrina muy cerrada en unos temas donde la realidad muestra muchísimos matices”. “Siempre he dicho que la independencia del poder judicial está reñida con el amor propio ya que hay un valor superior en la Constitución que es la seguridad jurídica pero también es cierto que no se puede encasillar una doctrina”, estimó.






