Venimos hablando durante estos días que parece haberse roto esa propiedad del mantenimiento de la lealtad institucional entre el Gobierno central y el Gobierno de la Ciudad Autónoma de Ceuta en determinados aspectos esenciales. Ayer se pudo comprobar nuevamente que el ejecutivo presidido por Juan Vivas antepone los intereses generales a los intereses particulares y ofreció su voto a la propuesta que la ministra de Economía y Hacienda presentó en el Consejo de Política Fiscal y Financiera. Tal y como refirió el mismo Márquez es una necesidad para salir de la crisis actual y mostró su deseo de colaboración. Sin embargo, la mínima respuesta que debe esperarse ahora es una pronta solución a ese conflicto abierto sobre si Ceuta tiene o no que cumplir con uno de los apartados del famoso decreto ley sobre medidas de ajuste en cuanto a no acceder a los créditos bancarios durante el año 2011. De momento, a pesar de los criterios que se han presentado durante estas semanas Madrid responde con un silencio sepulcral.





