“Cualquier día amaneces muerto”. “Ya, ya”. Era la breve conversación que, en más de una ocasión, mantuvieron Francisco José Fores Pecino y su familiar y compañero de trabajo en la empresa Limpiasol, Jesús Muñoz, actualmente casado con la prima del fallecido.
“Le esperaba en el trabajo y le advertía de que tuviera cuidado”. Por la respuesta de la víctima ante esta advertencia se desprende que Francisco José no era en absoluto ajeno al riesgo que podía sufrir en su propio hogar.
Dentro de la tragedia, la suerte ha querido que ni la mujer de la víctima, su suegro, el hijo común de la pareja de 7 años de edad y el segundo hijo de Francisco José Fores, que vivían en el domicilio, sufrieran daño alguno, aunque Muñoz sostiene que “podía haberlos matado a todos”.
Al parecer, los propios familiares no eran ajenos a la suerte que podía ceñirse sobre la vivienda, y así lo argumenta Muñoz. “Llegó a decirle a una prima que tenía que matar a sus padres”. Premonitorias palabras que, supuestamente, ayer se hicieron realidad, aunque únicamente a medias, porque sólo el padrastro de Ángel J.P.G. corrió la mala suerte de cruzarse por la noche con la persona que le quitó la vida.
Al parecer, el miedo y la desconfianza formaban parte de la vida de esta familia tan querida en San Amaro, tal y como explicaba Muñoz a ‘El Faro’, dadas las ‘medidas de seguridad’ que el fallecido había implantado en su domicilio. “Llegó a poner una cuerda en su dormitorio para impedir que entrara y les hiciera algo”, comenta. Pero estas medidas encaminadas a preservar tanto la seguridad propia como las de su familia llegaron a tal punto que, incluso, y siempre según informaba este familiar, Francisco José instaló una alarma en el dormitorio del joven. “Así podía saber en todo momento cuando el chico salía de su cuarto”.
Antecedentes
El presunto autor del crimen ya contaba con antecedentes violentos, no sólo en el ámbito familiar, sino también escolar, ya que, recientemente, explica Muñoz, “fue expulsado del colegio por querer agredir a su maestro”.
Ante estos brotes violentos, Ángel J.P.G. recibía tratamiento médico en Algeciras, lugar donde se trasladaba para encontrar una mejoría a su enfermedad aunque, tal y como ya explicaba su propia madre “no se tomaba la medicación”. Y es que, según este familiar el joven “no hacía caso a nada ni a nadie”.
Reacciones
Carmen Cabezas: “Ha sido una verdadera tragedia lo ocurrido”
Para los vecinos de la zona, ha sido toda una “sorpresa” lo acontecido ayer en esta tranquila barriada ceutí. El que ha sido su vecino desde que naciera hace 46 años en esta zona y pasara toda su vida en la misma, era asesinado sobre las 3.30 de la madrugada. La presidenta de la asociación de vecinos de San Amaro, Carmen Cabezas, hablaba en nombre de todos los vecinos que se mostraban “sorprendidos ya que no esperábamos que algo así pudiera ocurrir”. Es una familia muy querida, y de ahí las muestras de dolor que desde que se conoció la trágica noticia no pararon de sucederse entre familiares y vecinos. “Lo recuerdo de toda la vida, siempre ha vivido aquí, muy pequeño se quedó sin madre y lo cuidaron su padre y sus tíos”. Francisco Javier era muy respetado y querido por sus vecinos y así lo constata la que, además, ha sido su madrina de boda, quien también ha compartido cientos de momentos con la pareja. “Han sido muchos viajes juntos, y excursiones a la playa y al campo, ha sido una verdadera tragedia lo ocurrido”.
La consternación entre los vecinos se hizo patente a medida que se extendía la noticia
A medida que transcurría el día y la trágica noticia se hacía eco entre los vecinos, fueron muchos los que se acercaron a interesarse por el estado de la mujer de la víctima, y el resto de familiares. Muchos habían recibido la noticia a primera hora de la mañana y, de inmediato, solicitaron permiso en su trabajo para acercarse hasta el lugar de los hechos. A las caras de asombro por lo ocurrido se sucedían los rostros de los compungidos amigos de este hombre que todos han coincidido en describir “como una maravillosa persona”. Rociero de pro, muchos recordaban su pasión por esta romería a la que no faltaba desde hace tres años, pero también rememoraban que “no se perdía una, cuando llegaba los Carnavales ahí estaba, si había que hacer un Belén para Navidad tampoco faltaba”. El recuerdo parecía revivir la figura de Francisco José y sus amigos y familiares se aferraban a él para no borrar nunca a su amigo de su memoria.
En el bar ‘Chacón’ le recuerdan como “amigo de sus amigos”
Aunque hacía más de un año y medio que no se acercaba por el bar ‘Chacón’, situado en la barriada de San Amaro, donde era uno de los habituales, tanto el propietario del establecimiento como los clientes del mismo le recordaban como alguien “muy amigo de sus amigos”.







