La sensación generalizada tras finalizar la primera fase del operativo dispuesto para evitar el flujo migratorio hacia la península fue de éxito. Así lo reflejaban las palabras del delegado del Gobierno a mediodía de ayer.
Fernández Chacón felicitó a todos los efectivos que participaron en el dispositivo y habló de los elementos utilizados para llevarlo a cabo. Entre lo más destacado estuvo la tecnología usada. Similar a la que se puso en práctica en años anteriores, no faltaron un aparato capaz de detectar el calor humano y un instrumento que capta los latidos del corazón y tiene la capacidad de diferenciarlos de otros impulsos. Ambos se pusieron en funcionamiento junto con los habituales perros con la intención de encontrar a algún inmigrante que se hubiera podido escapar en el control del recinto ferial. Según explicó el delegado del Gobierno, “en el dispositivo de control que se ha puesto en marcha en esta ocasión han participado más de 130 agentes de los diferentes Cuerpos, además de los agentes de la Policía Portuaria y Local” que han colaborado en la estación marítima y en la explanada del real de la Feria respectivamente. Este año se ha contado además con una colaboración especial de Frontex consistente en la participación de dos agentes portugueses que llevan un guía canino entrenado especialmente para la detección de personas. Paralelamente, en las instalaciones portuarias hay otros siete agentes de diferentes nacionales, algunos de ellos llegados desde la Europa del Este, pertenecientes también al servicio Frontex y a la operación Minerva. Esta colaboración no es nueva, ya que en ocasiones anteriores se ha contado con este tipo de agentes especializados.
El delegado del Gobierno matizó durante sus declaraciones que la detenciones que se producían como consecuencia de la operación Feriante no suponían el ingreso en prisión de nadie. “Simplemente los llevamos a Comisaría y luego se les suelta. El objetivo es únicamente impedir que estos inmigrantes pasen de forma ilegal hasta la península”, dijo.
Diferentes fuentes oficiales hablaron de los tres controles que se establecieron este año para la operación Feriante. Sin duda el que más agentes movilizó fue el que se realizó durante la mañana de ayer en el recinto ferial. Numerosos efectivos de la Policía Nacional, con sus mecánicos y agentes de paisano, se encargaron de inspeccionar en profundidad cada uno de los vehículos que abandonaron el parque urbano Juan Carlos I. Otros recorrieron la zona buscando personas que pudieran estar esperando la ocasión para ocultarse en los vehículos e incluso hubo una dotación dedicada a dispersar a aquellos inmigrantes que se congregaron en el paseo de la Marina.
Las principales víctimas de estas intentos por salir de Ceuta terminan siendo los feriantes. Tras largos días de trabajo, el montaje y el duro desmontaje de las atracciones que trajeron a la ciudad, se encuentran con unos exhaustivos controles que les obligan a pasar horas retenidos en largas colas, tanto en el Puerto como en la Marina. “Esto es indignante. Deberían hacer buenos controles en la frontera e impedir que esta gente se metiera en nuestros camiones”, explicaba uno de los feriantes cuyo vehículo estaba siendo registrado. “Nos piden que pongamos máxima atención y estemos atentos, pero no somos nosotros quienes tenemos que controlar que los inmigrantes se cuelen, sino la Policía”, aseguraba indignado un feriante procedente de Sevilla. En definitiva, los dueños de las atracciones y sus familias comprenden la realización de este tipo de inspecciones, pero creen que la forma de mejorar la situación sería aumentar el control en la frontera e impedir, directamente, que entrara en Ceuta gente que luego piensa introducirse en sus camiones para acceder a la península de forma ilegal. “Mira como de Ceuta no dejan que salgan. Si pusieran el mismo empeño en intentar que no entraran esto no pasaría”, explicaba el conductor de uno de los camiones que salían de la Marina.
Las autoridades tienen previsto que la salida final de Ceuta de los feriantes se extienda hasta el día de hoy por diferentes motivos. El primero de ellos es por el importante número de coches, camiones, camionetas y remolques que se están moviendo en esta Feria 2010; mientras que el segundo sería que muchos de los feriantes han apurado hasta el último minuto con sus negocios en marcha con la intención de recoger unos mayores beneficios y poder compensar de esta forma los efectos lógicos de la actual situación de crisis económica, que también ha afectado a la Feria. En este sentido, la OPE podría verse incrementada por la presencia de algunos de los feriantes.








