La pelea formada entre un argelino y un subsahariano en la playa Benítez tras producirse el robo de un móvil dio lugar, en la tarde de ayer, a un llamativo servicio que terminó ocasionando la oportuna alarma ciudadana debido a la cantidad de coches patrulla que acudieron a la zona. Según informaron fuentes policiales, la historia comenzó cuando el argelino le robó un teléfono al otro inmigrante, al que amenazó con hacer uso de un bate que portaba.
En su defensa, el subsahariano se hizo con unas cuantas piedras que había en la playa, lo que provocó que los policías locales destinados en la zona intervinieran para vetar la más que posible reyerta que se iba a organizar.
Aquí es cuando se complica la historia ya que uno de los agentes locales sufrió una lipotimia desplomándose en el suelo, lo que provocó una especie de ‘histeria colectiva’ y la llegada de más zetas locales, hilvanándose erróneamente el enfrentamiento entre inmigrantes con la caída del agente.
Aclarado el entuerto, el policía fue atendido por una ambulancia y los inmigrantes, detenidos, fueron presentados en dependencias policiales para aclarar el caso, sin más consecuencias.





