El condenado intimidó al denunciante desconociendo su condición de agente de la autoridad. Luego salió corriendo.
El magistrado del juzgado de lo Penal número dos dictó ayer sentencia firme condenatoria contra un hombre acusado de cometer un delito de robo con intimidación en grado de tentativa, recogido en los artículos 237 y 240 del Código Penal. La pena que se le impuso consistió en un año de prisión sin posibilidad de suspensión de esta condena debido a los antecedentes penales del acusado. Un acusado al que se le imputa el intento de robo a un policía. El hombre reconoció ser el autor criminalmente responsable de los hechos que se le imputaban y se conformó con la pena que le ofrecía el representante del Ministerio Fiscal, quien rebajó considerablemente su petición.
Los hechos por los que se condenó al hombre tuvieron lugar durante el pasado mes en la calle Cervantes, sobre las 00.15 horas. Según el relato de acusación del Fiscal, el denunciante iba por la calle cuando se le acercaron dos individuos, entre ellos el acusado, que intentaron intimidarle para que les diera el dinero y las cosas de valor que tuviera encima. Ante esto, el hombre se identificó como agente de la Policía. Los dos ladrones salieron entonces corriendo. Una patrulla de la Policía los persiguió. Uno de los atracadores logró escapar, el otro se sentó ayer en el banquillo de los acusados y reconoció los hechos que se le imputaban.
En principio, el Fiscal incluía en su escrito el detalle de que los ladrones utilizaron una navaja de grandes dimensiones para intentar robar al agente. Este dato fue eliminado del relato de hechos al no poderse corroborar durante la investigación realizada. Esto supuso, a su vez, una importante rebaja en la pena de prisión que el Fiscal solicitaba en contra del hombre ayer acusado.






