El sindicato UGT-Servicios Públicos ha pedido al Instituto Nacional de Gestión Sanitaria (Ingesa) que explique de forma urgente por qué aún no se ha aplicado la Disposición Adicional Tercera del Real Decreto 118/2023, que calificaba los puestos sanitarios en Ceuta y Melilla como de difícil cobertura.
Esta medida debía ir acompañada de incentivos económicos y no económicos para mejorar las condiciones laborales del personal y atraer nuevos profesionales a ambas ciudades autónomas.
Desde el sindicato recuerdan que el decreto, aprobado en 2023, fue una reivindicación histórica del sector sanitario en Ceuta y Melilla, donde la falta de médicos, enfermeros y especialistas es una constante. Sin embargo, dos años después de su publicación, nada ha cambiado, y ni el Ingesa ni el Ministerio de Sanidad han cumplido los compromisos adquiridos.

Un cambio de criterio sin explicación
Según UGT, en octubre de 2024 el Ministerio modificó unilateralmente su criterio, limitando la calificación de “difícil cobertura” solo a determinados puestos concretos, y no a todo el personal sanitario como establecía el decreto original. A pesar de ello, no se ha aplicado ninguna medida ni se ha iniciado la negociación para definir qué puestos serían incentivados, ni se han establecido los complementos retributivos o beneficios adicionales previstos.
El sindicato considera que este cambio de rumbo no solo carece de justificación, sino que perjudica directamente al personal sanitario que trabaja en unas condiciones más duras que en el resto del territorio nacional. “Ni se han puesto en marcha los incentivos económicos, ni se ha reconocido oficialmente la dificultad de cobertura de los puestos en Ceuta y Melilla”, lamentan desde UGT-Servicios Públicos.
Exigen transparencia y negociación inmediata
Por todo ello, UGT exige al Ingesa que aclare públicamente los motivos de este incumplimiento y que retome el diálogo con las organizaciones sindicales para avanzar en la aplicación de los incentivos comprometidos. El sindicato advierte que la falta de medidas está generando desmotivación entre los profesionales sanitarios y agravando los problemas estructurales de recursos humanos en ambas ciudades.
“La situación en Ceuta y Melilla es insostenible. Si no se aplican los incentivos previstos, seguirá siendo imposible atraer y retener personal sanitario cualificado”, señalan desde la organización, que no descarta emprender nuevas acciones reivindicativas si el Ingesa continúa sin dar explicaciones ni cumplir con lo establecido por ley.






