Lo que iba a ser el paseo rutinario de todas las tardes para Erika Ayora, presidenta en funciones de la Protectora de Animales, con los perros acogidos en la asociación, se tornó en un trágico suceso que ha sobrecogido a los animalistas ceutíes.
Cuando se encontraba por las inmediacions del pantano, un individuo intentó arrebatarle a uno de los perros, sorprendiéndola por la espalda y tirando de la correa para robarle al can. Lejos de amedrentarse, Erika se enfrentó a su agresor anteponiendo el bienestar del animal a su propia integridad física y en el transcurso del forcejeo, el sujeto la atacó con un objeto cortante, posiblemente una cuchilla o navaja, provocándole varios cortes en el brazo derecho. “Todo fue muy rápido, solo pensaba que tenía que salvar a los perros”. Así explica esta voluntaria de la Protectora la valentía que demostró para evitar que estos perros terminaran en unas manos poco adecuadas. “Normalmente, usan a estos animales como sparring en los entrenamientos para las peleas de perros y yo lo único que hice fue evitar que si esa era la intención del que me atacó, lo usaran para eso”.
Solo cuando los perros comenzaron a ladrar al sujeto, éste se dio a la fuga sin lograr su propósito de arrebatar el perro a la voluntaria. “No fue hasta que llegué a casa por la noche cuando me di cuenta de lo que podía haber ocurrido”, recuerda.
Sus heridas son superficiales, pero la experiencia ha dejado huella en todos los que integran la Protectora que temen no estar ante un suceso aislado. Y es que no es la primera ocasión en que unos desalmados intentan robar animales de la asociación. “Han saltado el muro varias veces y se han llevado a varios de nuestros perros, pero por suerte pudimos recuperar a alguno de ellos”.
La inseguridad en las inmediaciones de la Protectora la convierten en el punto de mira de estos individuos sin escrúpulos y su presidenta en funciones pide más medidas para evitar que estos hechos puedan volver a repetirse. Es por ello que instarán a la Ciudad a implantar más medios encaminados a la protección de estos seres, bien sea ampliando el número de cámaras de vigilancia o a través de la presencia de patrullas policiales en la zona.






