La sustracción de varios iPhones en el puerto de Ceuta ha terminado resolviéndose gracias a una investigación coordinada desde la península. Los teléfonos, modelos 16 y 16 Pro, valorados en más de 2.900 euros, fueron robados del interior de un camión estacionado en la zona portuaria, un hecho que fue denunciado ante la Policía Nacional en la ciudad autónoma.
Desde Ceuta se enviaron las primeras diligencias, lo que permitió activar la colaboración con equipos de investigación en otras comunidades.
Gracias a este intercambio, el caso quedó vinculado al Grupo de Investigación de la Guardia Civil de Logroño, responsable de seguir el rastro de los dispositivos.
Los agentes lograron identificar la activación irregular de varios terminales y localizar a una familia de Logroño, integrada por tres personas, dos hombres y una mujer, que habrían participado en la receptación de los móviles sustraídos.
La pista clave: un aviso de seguridad al activar un terminal
La investigación dio un giro cuando una tienda de segunda mano alertó al Instituto Armado tras detectar que un iPhone vendido a una clienta de Madrid mostraba en pantalla el mensaje: “TELÉFONO PERDIDO – IPHONE ROBADO”.
La compradora presentó la denuncia en Las Rozas, y las diligencias fueron trasladadas posteriormente al equipo de Logroño, que ya trabajaba con la información procedente de Ceuta. Esta coincidencia permitió confirmar que el terminal figuraba como sustraído en la ciudad autónoma.
A partir de ahí, los agentes solicitaron más detalles a la Comisaría de Ceuta, donde se verificó que el robo afectaba a un total de seis teléfonos extraídos del interior del mismo camión.
Los móviles activados desde un mismo entorno familiar
Las actuaciones permitieron comprobar que cuatro de los terminales denunciados, incluido el que se puso en venta, habían sido activados por miembros de un mismo núcleo familiar de Logroño. Tras localizarlos, se procedió a la recuperación de dos de esos teléfonos y a la investigación formal de los tres implicados.
Uno de los móviles activados por los investigados no ha podido ser recuperado, aunque se confirmó su relación con el robo inicial en Ceuta. Los agentes determinaron que los sospechosos eran plenamente conscientes de la procedencia ilícita de los dispositivos, dado que los adquirían por un precio muy inferior al del mercado.
Finalmente, las diligencias fueron remitidas a la autoridad judicial, cerrando así una investigación que comenzó en el puerto de Ceuta y que ha permitido recuperar parte del material sustraído.






