La sección sexta de la Audiencia Provincial de Cádiz en Ceuta decidió ayer suspender el juicio en el que se acusa a R.K., de 28 años, por tentativa de homicidio, debido a que la presunta víctima de la agresión, M.B., de 29 años, no prestó declaración en la comparecencia oral.
Así pues, el juicio ha quedado pospuesto hasta el próximo día 22 de este mes.
Sin embargo, el acusado y el resto de testigos llamados a declarar sí respondieron las preguntas tanto del ministerio fiscal como del letrado de la defensa y del juez. El fiscal pide en su escrito de acusación 9 años de prisión y una indemnización de 13.000 euros que tendría que pagar el acusado por asestar cuatro puñaladas a M.B. que, de no haber sido tratadas por los servicios de urgencia, habrían resultado mortales. Así se desprende del informe y de la declaración de la médico forense: según sus palabras, la herida que se propinó en el tórax y dejó al descubierto el pulmón habría sido mortal. La defensa, por su parte, pedía la absolución.
Los hechos tuvieron lugar a las diez y cuarto de la noche del día 23 de octubre de 2009, en la rotonda cercana al centro comercial Parque Ceuta, lo que motivó que dos taxistas que en aquel momento esperaban con sus vehículos en la parada situada en la misma rotonda.
Los hechos en los que coinciden las declaraciones prestadas ayer en la sala son que, tras una primera discusión llena de insultos, cuando ya se habían separado, tuvo lugar una pelea en la que el acusado hirió a la víctima. Según la versión de la defensa, quien inició la pelea no fue el acusado, sino la otra persona, haciéndole caer una de sus bolsas de la compra al suelo, cuando se rompió una botella de cristal. El acusado, defendiéndose de la agresión, cogió uno de esos cristales con los que causaría las heridas a M.B., sin ninguna intención de matar.
Según los testigos presenciales, fue R.K, el acusado, quien sacó la navaja y asestó varias puñaladas a M.B., la primera de ellas en el cuello. Además, dos testigos aseguraron ver cómo el acusado apuñalaba en el tórax a la otra persona. Al parecer, la agresión se produjo con una navaja de unos cuatro centímetros de hoja.
Al parecer, existía entre ambos una enemistad previa, y en el momento en el que se encontraron comenzaron a discutir. El acusado está en prisión preventiva, y el letrado de la defensa pidió la suspensión del juicio para aclarar varias preguntas: de quién era el arma con la que presuntamente se cometió la agresión, o cuál fue el motivo del comienzo de la disputa. El fiscal, por su parte, aseguró que la declaración de las personas extrañas a los hechos, testigos presenciales, era suficiente.






