Vaya como están crucificando a la consejera de Sanidad, Consumo y Menores, Adela Nieto! Y todo porque señaló que una unidad de radioterapia no tenía rentabilidad en Ceuta. Pero dejó muy claro que no estaba hablando de rentabilidad económica. Aún así, en las redes sociales la han crucificado y desde el PSOE han salido al paso de esta afirmación. Entiendo, en todo caso, que la consejera dejó bien claro que esta opinión parte de los propios datos que ha facilitado el Instituto Nacional de Gestión Sanitaria y también algunas empresas privadas. Algunos no parecen entender que cuando se habla de rentabilidad, detrás no estamos hablando de billetes de cincuenta euros. No se está hablando de dinero, porque una rentabilidad se puede medir a través de muchos parámetros. Es la posición que defiende el equipo de gobierno frente a las propuestas que la oposición ha realizado en varias ocasiones. Quiero dejar bien claro, que soy el primero al que le gustaría que Ceuta tuviera una unidad de radioterapia. Y entiendo que, en este caso, ni el Gobierno ni la oposición han estado acertados. En todo caso, a unos y a otros les ha faltado visión si lo que, de verdad, deseaban era sacar adelante una propuesta de estas características. Para tomar una decisión de este calibre imagino que la primera decisión debería haber pasado por la creación de una comisión o que se utilizara la Comisión Informativa de Sanidad y que desde la misma, con representación de todas las fuerzas políticas, se solicitaran informes e incluso la presencia de expertos en la materia, de empresas privadas, que ante la negativa del Ingesa, es la única fórmula para contar en Ceuta con una unidad de radioterapia. Una comisión asistida por técnicos de la Consejería y que allí se den cifras, se conozcan opiniones y que haya una base para tomar decisiones. Porque ni el Gobierno conoce, en realidad, el posible coste de una unidad de estas características, ni la oposición, tampoco. Todavía se está a tiempo, si de verdad los grupos políticos quieren beneficiar a esas ochenta o cien familias ceutíes que cada año se ven afectadas y obligadas a viajar a la península para que uno de sus miembros reciba estas sesiones. Pero vamos, tampoco vayamos a demonizar a la consejera, porque quien, de verdad, es responsable es el Instituto Nacional de Gestión Sanitaria. Pero vamos, tampoco estamos muy lejos de conseguir esa unidad, ya que si el PSOE consigue formar gobierno con Podemos, los nuevos rectores del Ingesa en Ceuta ya tendrán el camino abierto para solicitarlo a Madrid.





