Hace unos días se denunció en prensa ciertos asuntos extraños en las oposiciones para acceder al Cuerpo de Bomberos convocadas por el Ayuntamiento de Ceuta.
Después de las pruebas médicas y de las reclamaciones de los opositores no aptos han pasado 6 meses. Al parecer, el tribunal medico ha tardado medio año en resolver, declarando aptos, entre otros, a opositores que levantaron cierta sorpresa por tener algún vínculo cercano con el cuerpo de bomberos o con políticos del consistorio según cuentan las “malas lenguas”.
Todo es correcto, cada uno se prepara y oposita libremente donde quiere y las casualidades son eso, casualidades.
Lo extraño y sorprendente es que, después de haber publicado un artículo al respecto comentando la noticia se ha producido un silencio que chirría: “El silencio de los corderos”.
Pregunté a sindicatos, políticos de la ciudad, periodistas, comunicadores, personas vinculadas directamente a la Delegación del Gobierno. Incluso mandé el artículo a un amigo que ejerce esta profesión.
Lo sorprendente es la respuesta: NINGUNA, SILENCIO, LA CALLADA POR RESPUESTA, NO SABÍA NADA, AHORA ME ENTERO, VOY A PREGUNTAR...
Y por más que busco, nadie habla, nadie dice, nadie da una una explicación. Este asunto se ha convertido en un tema tabú en toda regla. Eso sí, por muchos sitios escucho que las oposiciones del Ayuntamiento ceutí están, las más de las veces, bajo la sombra de la sospecha. . . y no lo digo yo, es un clamor del ciudadano de a pie: “Las plazas están dadas, mi tío trabaja allí, conozco a Pepito o a Juanito, se sabían las preguntas, el enchufismo es escandaloso...”. Una retahíla que debería ofender a la propia entidad convocante.
Se echa la piedra pero luego se esconde la mano.
Si se convocara una consulta al pueblo sobre la cuestión que nos ocupa el resultado nos llevaría las manos a la cabeza.
Me pregunto por qué se cree esto, por qué no se denuncia, por qué se pone en tela de juicio a los tribunales que juzgan las pruebas.
¿Qué opina nuestro alcalde? ¿Se lleva la cuestión al pleno? ¿Se acude a la justicia para dar cuenta de las irregularidades que se denuncian en petit comité, expresión francesa que significa pequeño comité o grupo reducido, conversaciónes íntimas y exclusivas entre pocas personas y en un ambiente de confianza. Se trata el asunto en privado, con discreción y sin la presencia de muchos, como una junta privada o un corrillo.
Como decía Sancho Panza: En boca cerrada no entran moscas. Un dato para pensar: el 95 % mis alumnos piensan en el enchufismo a la hora de opositar en Ceuta. “Algo tendrá el agua cuando la bendicen”.







Si la opinión del médico primera no es válida se puede recurrir también la opinión de todos los integrantes examinadores de dicha oposición y si el opositor logra demostrar días después que realiza con mejor nota la prueba pues aceptarlas
Si estás personas no fueron actas el día que pasaron reconocimiento médico no existe motivo coherente por el que pasado el tiempo puedan ser actos o no ya da igual en el momento de la oposición no lo eran.Con estos criterios de evaluación cualquier opositor que en el momento de las pruebas físicas o académicas demuestre que no estaba bien físicamente o emocionalmente para afrontar una prueba ese día concreto tienen todo el derecho a que se las repitan o que se las puedan aplazar.Yo puedo físicamente no ser apto un día concreto por los motivos q sea y pasado el tiempo si poder serlo,pero la oposición ya no la pasó era ese día y hora concreto donde debía estar apto
Muy buen cañonazo y muy acertado