Los días 28 y 29 de octubre se celebrarán las elecciones al Consejo de la Guardia Civil, principal órgano de participación de los componentes de la Guardia Civil y, por tanto, se acerca un momento decisivo para todos los guardias civiles. El Consejo de la Guardia Civil es nuestra principal herramienta para consensuar y presentar nuestras propuestas ante la Dirección General de la Guardia Civil y el Ministerio del Interior.
Han pasado varias décadas desde las primeras elecciones en la Guardia Civil. Hemos conquistado muchos derechos y la mayor subida salarial en la historia de la Guardia Civil, además de avances sustanciales en jornada y horarios y conciliación familiar, entre muchos logros. Estas conquistas no son humo, ni promesas, es el resultado objetivo del trabajo de muchos compañeros en sus horas libres. Horas que no han dedicado a su familia.
Lo hemos dicho en mil ocasiones “Ser Guardia Civil Guardia Civil no implica tener menos derechos” por mucho que algunos se empeñen en lo contrario. Seguimos a la cola en derechos en relación a las policías autónomas y locales, incluso con el Cuerpo Nacional de Policía. Esta simple apreciación nos tiene que hacer reflexionar y entender que, aunque hemos avanzado y, mucho, tenemos que seguir en la lucha y hacer reflexionar a nuestros gobernantes para que entiendan que “Ser Guardia Civil Guardia Civil no implica tener menos derechos”. Sin embargo y, a pesar de nuestra proclama, todavía tenemos que insistir y pelear derechos que otros tienen.
Estas son algunas de nuestras propuestas:
- Lograr modificar el Real Decreto Legislativo 8/2015, de 30 de octubre, para reconocer la profesión de riesgo de los agentes en el sistema de Seguridad Social, permitiendo a los guardias civiles acceder a la jubilación anticipada, en igualdad de condiciones que otros cuerpos policiales que ya disfrutan de estos beneficios. No es sólo una cuestión de equiparación salarial, si no de igualar derechos y condiciones laborales a todos los cuerpos policiales de España.
- Implantación de turnos de trabajo, con los mismos índices correctores que Policía Nacional, de manera que faciliten la conciliación de la vida personal y familiar efectiva.
- Hay que incentivar y defender más y mejor a los guardias civiles que trabajan en zonas con áreas de conflictividad o riesgos laboral y social y en otros muchos casos con las carencias más básicas como la de no disponer de alojamiento digno.
- Contratación de un seguro de responsabilidad civil para cubrir las indemnizaciones, fianzas y demás cuantías derivadas de la exigencia de responsabilidad de cualquier naturaleza a los Guardias Civiles, con motivo de las actuaciones llevadas a cabo por parte de estos en el desempeño de sus funciones.
- La NO aplicación del Código penal Militar.
- Aumento de penas e ingreso en prisión de los agresores.
- La necesidad de un nuevo despliegue de las unidades territoriales, el que existe es más propio de las necesidades del siglo pasado, porque es inoperante contar con tantos acuartelamientos con una plantilla mínima que no permite dar servicio al ciudadano y, además, impide llevar a cabo una conciliación familiar y profesional real. El trato con la población no lo realizan los edificios lo realizan las personas.
- Una Ley que impida en el futuro nuevas desigualdades en relación con el resto de las policías del territorio español.
- El cumplimiento del acuerdo de equiparación en su totalidad y, por supuesto, la aportación de los 300 millones de euros para el personal que quiera regresar de la reserva.
Ahora es el momento de devolver a nuestros compañeros el esfuerzo realizado durante estos últimos cuatro años. Es el momento de tomarse en serio este órgano de participación que tanto nos costó conseguir. El Consejo de la Guardia Civil es una de nuestras herramientas para seguir avanzando y por esa razón, no podemos perder la oportunidad de poner nuestro granito de arena en la consecución de nuestros legítimos derechos.







No veas como está la playa de medusas..Y el patio de pulgas