Nadie sabe cómo puede acabar el panorama internacional con tantos cabos sueltos. Las naciones se alían como las madres antes de la fiesta de graduación de los niños, unas quieren que canten, otras que bailen, pero la tutora pone sensatez y se hará lo que ella diga. Ahí las madres somos poco más que elemento necesario para llevar a cabo un resultado plausible.
En la Política igual, las naciones muchas veces no son sino marionetas rotas dejadas al viento, para que parezca que pintan algo, pero luego los pactos firmados, las alianzas -o simplemente lo que se pretende sacar de esto o lo otro- es lo que hace el jugo de la cuestión. Me pierdo mucho, ya me conocen. Soy más de barrio, de gente con nombres y apellidos y los Putin y Trump haciendo malabares me dan más escalofríos que buenas vibras.
Es lo que tiene ser tan mediocre y ordinaria que no entiendo qué ha pasado exactamente ahora para que EEUU le metiera mano a lo bestia a Irán cuando a mi modo de ver todo estaba así desde que Jomeini derrocó a Reza Palevi.
Bonito lo tienen los de los cruceros en mitad de la nada, ellos tan ufanos presumiendo en sus fotos de Instagram y ahora influencers puros y duros de una actualidad que va por contar los misiles que los sobrevuelan. “Qué maravilla esas vistas del mar desde la piscina salada e infinita”, dicen en la publicidad, pero no que no hay sentido común para nada , porque el Everest lo escalan cientos de cuerpos a modo de salchichas de matanzas, atados por cabos.
Hace tanto -con estas lluvias maliciosas- que no paseo por los Toruños que temo volver por si se han volatilizado como las tierras de los hobbits tras el paso de los huestes de Mordor. Todo es perdible y fútil para un ajeno a ello. Nada permanece en los corazones que no creen mas que en el ahora y el hoy. Si sales de ese patrón de niños graduándose, de niñas teniendo relaciones desde los doce, de reírles las gracias a cualquier que tenga un foco apuntándose a la jeta, te meterás en conflictos, porque no se si la sensatez es igual para todos o una fea costumbre que se aplica cuando nos da la gana.
Me explico… lo mismo Trump en su cabeza piensa que lo que ha hecho en Irán es de sentido común. Cierto que no es de sentido común tener a la gente jodida por un régimen que ha llegado con sangre y fuego y se ha perpetuado con más sangre y más fuego, pero querer ser el chico malo del patio del recreo no me vale de un septuagenario pasota al mando de la mayor potencia guerrera.
A Hitler se le daba muy bien hacerlo, estuvo a punto de destruir toda la civilización conocida, pero al final se metió un tiro en la cabeza, luego de envenenarse por si las moscas. Previsión alemana hasta el final. Por cierto, ¿cómo le va la guerra de Ucrania a Putin? ¿Alguien pedirá perdón por eso o los tribunales internacionales harán algo?, supongo que no porque las guerras son licitas para el que las gana. Siempre ha sido así, porque la historia la escriben los vencedores de cualquier época.
Hay que ser muy cabal, muy humano, muy leal y muy noble para revisar el pasado cuando lleva tu apellido y aun así reconocer el daño perpetrado. En España estamos en ello. Pero que no es común esta fiebre de sensatez supina, de nobleza al reconocer errores pasados, ni de solucionar los sufrimientos acaecidos por ellos.






