Hay figuras importantes. Y lo son porque siempre están donde deben. Porque constituyen ese apoyo necesario, oportuno y acertado. Para quien fuera comandante general de Ceuta, Marcos Llago Navarro, lo fue. Y así lo hizo saber en su discurso de despedida.
Él es el comandante Ángel María Hernández Martín, a quien ahora y, “con cariño”, se le ha rendido un sencillo homenaje.
En la sencillez está precisamente la magia. Los actos más íntimos y comunes son los más importantes.

Un recuerdo
La Asociación Cultural Al Idrissi y la Hermandad de Guardias Civiles Descendientes de los Regulares El Ángulo le han hecho entrega de un recuerdo para testimoniar el cariño y respeto que le tienen.
Ángel siempre ha estado ahí, siempre al lado de Llago Navarro en los momentos claves: los más duros, pero también los más llevaderos.
Lo ha estado en ocasiones en las que el asesoramiento y el conocimiento de la realidad de Ceuta eran determinantes. El propio excomandante general lo valoró en su despedida.

Aprecio de su labor
Hoy asociaciones le colocan en su sitio, agradeciendo la labor prestada. Una labor que, sin ocupar primeros planos, es la clave del trabajo bien hecho.
En este homenaje, que se llevó a cabo sin convocatoria de prensa, se ha reconocido de la forma más sencilla a un hombre sencillo.
Quizá ahí esté la clave del mejor de los reconocimientos que puede tener una persona al final de su carrera.

Humildad
Las asociaciones, con este acto, han querido además reflejar el aprecio que tienen al comandante por su humildad y cooperación.
Desde su papel como mano derecha que fue de Llago Navarro fueron cuantiosas las visitas giradas a actos organizados por Al Idrissi, pero también fue clave el homenaje dado a descendientes de regulares hasta el punto de situarlos históricamente donde se debía.







Sin lugar a dudas una buena persona. Enamorado de Ceuta, de su gente, cultura y tradiciones. Que siempre ha llevado el ceutismo por bandera y un pilar muy importante para haber sabido trasmitir ese cariño hacia nuestra ciudad y los caballas al anterior Comandante General, Marcos Llagó Navarro, con una profesionalidad, discreción, lealtad y humildad que lo hacen único, como portador de estos valores.