Durante la madrugada de este viernes, los observatorios sismológicos detectaron un seísmo de magnitud 3,2 en la escala de Richter que se originó en aguas del mar Mediterráneo. Así lo han dado a conocer medios de Marruecos, entre ellos presstetouan.com.
Este fenómeno, aunque de carácter leve, activó los protocolos de monitorización automática para evaluar su alcance e impacto en las poblaciones cercanas.
Detalles técnicos del temblor y localización
El movimiento telúrico se produjo exactamente a las 05:07 hora local (04:07 GMT), sorprendiendo a la región en las primeras horas del día.
Según los datos geofísicos analizados, el epicentro se situó en alta mar, frente a las localidades de El Jebha y Beni Boufrah. Uno de los factores determinantes para que el impacto no fuera mayor fue la ubicación del hipocentro, el cual se localizó a una profundidad aproximada de 34,8 kilómetros bajo el nivel del mar.
Las coordenadas geográficas precisas del evento fueron 35,229 grados de latitud norte y 4,518 grados de longitud oeste.
Impacto en la población y daños reportados
A pesar de la naturaleza del fenómeno, las autoridades y los centros de vigilancia sísmica han clasificado este evento como de baja intensidad.
Aunque algunos habitantes de las zonas costeras colindantes llegaron a percibir el temblor de forma leve, no ha habido informes de daños materiales ni víctimas.
La tranquilidad regresó rápidamente a las comunidades de la franja norteña tras confirmarse que la estabilidad de las infraestructuras no se vio comprometida.
Contexto geológico: El Mar de Alborán
Este tipo de actividad sísmica intermitente es una característica conocida de la cuenca del mar de Alborán y el norte de Marruecos.
La región es un punto crítico de interacción entre las placas tectónicas africana y europea.
Los movimientos registrados son el resultado natural de la presión y el desplazamiento de estas grandes masas de tierra, que buscan reajustarse constantemente en el lecho marino mediterráneo.






