La Ciudad, que anunció esta decisión a través del BOCCE publicado ayer, alega razones de “interés público” “Se renuncia a la celebración del contrato de gestión del servicio público integral de alumbrado público exterior para la Ciudad Autónoma de Ceuta, por razones de interés público”. De esta manera anunciaba ayer la Ciudad, a través del Boletín Oficial de la Ciudad de Ceuta, su decisión de, en base al informe emitido por el Jefe del Servicio de Industria y Energía el 27 de septiembre de 2012, frenar su intención de licitar el servicio de alumbrado público. Un proyecto que, tal y como se manifestó hace varios meses, pretendía ahorrar mucho dinero a las arcas municipales a través de un contrato cuyo importe rondaba los 25 millones de euros, a razón de 1,7 millones anuales, y se contemplaba con 14 años de duración.
A principios del mes de septiembre, tal y como informó ‘El Faro’ el Ejecutivo local ya manifestó esta intención apuntando que se trataba de una fuerte inversión que en estos momentos no se puede afrontar y se indicó que para este tipo de contratos hay una necesidad de simplificar los procedimientos. En la notificación hecha ayer a través del Boletín Oficial el Gobierno no concreta cuáles son esas razones de interés público, si bien señala que esta renuncia a la celebración del contrato “subsistirá mientras persistan las razones de interés públco alegadas”. Esta resolución pone fin a la vía administrativa, si bien se ha abierto el plazo de un mes desde ayer, día de la publicación, para la interposición de recursos potestativos. También está abierta ahora la vía de los recursos contencioso administrativo.
Este proceso se había iniciado en el mes de abril. Fue entonces cuando la Consejería de Fomento, a través del Servicio de Industria y Energía, inició el procedimiento administrativo. En el pliego de condiciones técnicas, se especificaba que las empresas que estuvieran interesadas en acudir a esta licitación deberían comprometerse, en el caso de resultar las adjudicatarias al mantenimiento de los puestos de trabajo mediante la subrogación de los contratos a los seis operarios y la contratación de al menos dos más. El pliego especificaba también las condiciones para el mantenimiento en buen estado de farolas y restos de infraestructuras de alumbrado público. Para ello, y con periodicidad trimestral se marcaba una comprobación visual de las lámparas y tres veces a la semana se comprobaría el funcionamiento nocturno de todos los puntos de luz de cada zona, corrigiendo aquellos que se encuentren fuera de servicio.
El principal partido de la oposición, Caballas, calificó de “despropósito” que la adjudicación se paralizase. Este proyecto pretendía ahorrar hasta un 40% del gasto energético anual. A pesar de esta paralización Fomento prevé sacar otro nuevo contrato de licitación con una temporalidad menor, a seis años.






