Un contrato menor para los primeros meses cuando se abra el Tarajal II.
Las obras que se han puesto en marcha para la colocación de las vallas metálicas que servirán para la ordenación de los porteadores y que suponen el último punto pendiente para la apertura del nuevo paso del Tarajal II y la clausura del paso del Biutz ha servido para que por parte del equipo de gobierno hayan comenzado a plantearse ya la contratación de una empresa de seguridad que será la encargada del control de las citadas colas, circunstancia que hasta ahora en el Biutz estaba siendo ejecutada por los agentes de la Unidad de Intervención Policial.
Destacar que ante la falta de tiempo para realizar un contrato de adjudicación de una empresa de seguridad, se ha decidido realizar un contrato menor que permite una adjudicación de la prestación de los servicios en muy pocos días y que estos vigilantes puedan comenzar a trabajar en unas fechas, de manera rápida.
Luego, esta situación provisional se mantendría el menor tiempo posible, entre uno o dos meses, mientras se licita ya un contrato permanente que, debido a los trámites burocráticos obliga a un mayor número de controles que hace que la decisión se deba adoptar en varios meses. Es la fórmula que se ha encontrado debido a los continuos retrasos para la apertura.






