El cielo de Ceuta se ha convertido este 12 de agosto en el gran protagonista. El eclipse solar ha despertado una enorme expectación entre la población ceutí, que no ha querido perderse un fenómeno astronómico esperado con ganas y que ha llevado a numerosos vecinos a buscar los mejores puntos de la ciudad para contemplarlo.
Desde el mirador de San Antonio, El Faro ha vivido el eclipse junto a decenas de ceutíes que se han acercado hasta este lugar para disfrutar del acontecimiento.
Familias, grupos de amigos y vecinos de todas las edades han dirigido sus miradas hacia el cielo, pendientes de cada instante y tratando de guardar en sus teléfonos móviles el recuerdo de una tarde diferente con cuidado de no dañar sus cámaras.
Una tarde para mirar al cielo
El mirador de San Antonio no ha sido el único punto elegido. Otros lugares como Benzú, el mirador de Isabel II y diferentes zonas de la ciudad también han concentrado a ciudadanos que querían encontrar una buena perspectiva para observar el eclipse.
Uno de los elementos que más se ha repetido entre quienes han acudido a contemplar el fenómeno han sido las gafas especiales para eclipses.
Muchos ceutíes habían conseguido previamente este objeto para poder mirar al Sol de manera segura y no perderse ningún detalle.
Un recuerdo histórico
Móviles en alto, cámaras preparadas y las gafas colocadas han formado parte de una escena que ha sido protagonista durante la tarde.
Numerosos vecinos han intentado grabar y fotografiar el eclipse para conservarlo como recuerdo y compartir posteriormente las imágenes en redes sociales.
Ingenio para no perderse el eclipse
Quienes no consiguieron hacerse con unas gafas especiales también demostraron que el ingenio puede convertirse en una alternativa para observar indirectamente el fenómeno.
Algunos recurrieron a un sencillo artefacto casero fabricado con una caja de cartón, dos pequeños agujeros y un trozo de papel de aluminio.
La idea, descubierta por algunos vecinos a través de internet, consistía en dejar que la luz del Sol entrara por uno de los pequeños orificios para que la imagen proyectada pudiera observarse sobre en el fondo del cartón.
Un respiro en medio de la preocupación
Más allá del fenómeno astronómico, el eclipse ha servido también como un pequeño paréntesis para una ciudad que atraviesa días marcados por la preocupación y la incertidumbre.
Durante unos minutos, las miradas de muchos ceutíes han abandonado los problemas cotidianos para dirigirse hacia el cielo.
A disfrutar y despejarse
Los vecinos consultados por El Faro han coincidido en señalar que han disfrutado mucho de la experiencia y que necesitaban un momento como este.
La expectación previa se ha transformado finalmente en satisfacción entre quienes han podido contemplarlo desde los diferentes puntos de la ciudad.
Un momento esperado
Ceuta ha querido así vivir de forma colectiva un acontecimiento que llevaba tiempo esperando.
Desde los miradores hasta terrazas, los ceutíes han levantado la mirada para disfrutar de un espectáculo poco habitual y convertir este 12 de agosto en una jornada para recordar.
El eclipse ha pasado, pero quedarán las fotografías, los vídeos y, sobre todo, el recuerdo de una tarde en la que buena parte de la ciudad decidió mirar al cielo al mismo tiempo.






