Un joven de 32 años llamado J.C.P. terminó siendo detenido por la Policía Nacional después de simular un delito tras inventarse que había sido víctima de un robo con violencia. Su propia confesión de los hechos ha servido de fundamento al CNP para que se le relacione con esta práctica delictiva de la que tendrá que responder en el juzgado.
Según ha explicado la Jefatura Superior, el joven se presentó en las dependencias policiales para denunciar que acababa de ser víctima de un atraco en las cercanías de Puertas del Campo. Supuestamente le habían arrebatado su teléfono móvil a punta de navaja. En las dependencias policiales aportó las características de la pareja que, supuestamente, le había arrebatado el celular.
Poco después llegaría el momento de su confesión, desmontándose toda la historia. Lo cierto es que ese mismo día, tras participar en la procesión del Cristo de Medinaceli, comprobó que le había desaparecido el teléfono de su mochila. En vez de manifestar la verdad, que o bien lo había perdido o bien se lo habían sustraído, optó por personarse en el CNP para contar lo contrario con vistas a poder obtener algún tipo de beneficio.
Al confirmarse la realidad de los hechos, la Policía procedió a su detención por haber incurrido en un presunto delito de simulación, del que deberá responder ante la instancia judicial pertinente.
En este caso fue el propio denunciante el que terminó confesando el montaje, en otros es la propia Policía la que termina comprobando que los hechos denunciados son falsos al detectar contradicciones en los relatos expuestos.






