Un vecino de nuestra ciudad se enfrenta a un año de prisión por un delito de desobediencia grave, tras el juicio que se celebró ayer en la Sala de lo Penal número Uno pese a que él no compareció.
El Ministerio Fiscal considera culpable al acusado de unos hechos que se desataron toda vez que se negara a cumplir, según mantiene y fundamenta con pruebas Fiscalía, con las órdenes elevadas desde el Ayuntamiento: que cerrara dos locales comerciales, una cafetería y una tienda de electrodomésticos, sitos en Martínez Catena. Así, según la parte fiscal, el acusado se negó a obedecer la orden y siguió regentando ambos comercios, en plena actividad pese a la orden consistorial.





